Viernes 22 , Septiembre de 2017

China usa su poder blando exitosamente en África

Un posible escenario presenta a China con un récord positivo de logros.

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Por David Pilling

Maxwell Zeken es un ciudadano de 16 años de edad de Liberia que vive en una zona rural en el Condado de Nimba. Cuando le preguntas dónde quiere estudiar, él responde: “Yo quiero estudiar ingeniería en China y volver a Liberia para construir nuestras carreteras y ciudades. Todos dicen que hay que visitar la Gran Muralla China. Siento mucho que mi país nunca haya construido algo así”.

A los gobiernos de Occidente les gusta pretender que tienen el monopolio del poder blando en África. Después de todo — si dejas a un lado 100 años de colonización depredadora — han proporcionado ayuda de emergencia y han apoyado las instituciones sanitarias, educativas y transparentes del país durante décadas. Además, son democracias con sistemas que merecen ser imitados.

China, en este escenario, no evoca buena voluntad. Sólo ha incrementado su presencia en África en lo que evidentemente es un intento por amasar recursos e influencia. Claro que China ha construido carreteras, ferrocarriles, estadios deportivos y aeropuertos a través de África. Pero, según esta narrativa ilusoria, tales proyectos son de mala calidad y alienan a los africanos porque emplean una mayoría de trabajadores chinos para completar los proyectos.

El problema con esta versión de los hechos es que — si alguna vez fue válida — es totalmente anticuada. De hecho, no tienes que ir muy lejos en África para escuchar quejas en contra de China, que ha sido culpado por todo, desde enriquecer dictadores y eliminar la manufactura local hasta atrapar a los gobiernos en un nuevo ciclo de deuda. Pero hay otra historia más poderosa que está tomando su lugar, que presenta a China como un agente positivo con un récord — diferente del récord de Occidente — de producir logros.

Philibert Browne, editor del periódico Hot Pepper en Liberia, dice que China está ganando admiración en el país. En Liberia ha construido carreteras — aparentemente no de mala calidad — y un nuevo campus en la Universidad de Liberia con una torre de amistad y una entrada al estilo chino.

“Puedes ver en qué están invirtiendo su dinero pero no puedes ver en qué está invirtiendo su dinero EEUU”, dice el Sr. Browne. “No puedes servir la creación de capacidades en la mesa a la hora de comer. Poco a poco, los chinos están ganando en África”.

También se escuchan comentarios similares en Kenia, donde una compañía estatal de propiedad china está a punto de completar un ferrocarril de US$4 mil millones que va desde el Océano Índico hasta Nairobi. La línea ferroviaria, la cual eventualmente se extenderá hasta Uganda y posiblemente Ruanda, ha sido criticada por su elevado costo. Pero muchos kenianos aprecian un proyecto de aspecto moderno que ha sido completado a tiempo, y que reducirá el tiempo de transporte de carga y pasajeros.

Claramente, esto está basado en evidencia anecdótica. Sin embargo, según un informe político de la China-Africa Research Initiative de la Universidad Johns Hopkins, la inversión más visible de China se ha reflejado en un creciente comercio e inversión.

Una cifra se destaca. Entre 2000 y 2015, Eximbank de China hizo préstamos de US$63 mil millones en África mientras que Eximbank de EEUU sólo otorgó préstamos de US$1.7 mil millones. Eximbank de China contribuyó fondos a casi todos los 54 países africanos mientras que Eximbank de EEUU sólo contribuyó a cinco países.

Dinero y concreto no garantizan una buena reputación. En Ghana, los ciudadanos chinos han sido acusados de ignorar las leyes locales de minería. En Zambia, donde viven al menos 100,000 chinos, los políticos locales acusan a Beijing de ignorar las leyes de inmigración al importar mano de obra no calificada.

Es importante señalar que China tiene varios representantes de proximidad variable con el Estado, a través del continente. Presentar un propósito uniforme o discernir una clara estrategia china no siempre es fácil.

Sin embargo, no necesitas creer en la retórica de Beijing para percibir que la imagen de China es mucho más positiva de lo que muchos en Occidente quisieran creer. Sin duda, ningún país puede involucrarse en un continente en una escala tan masiva sin molestar a nadie o crear enemistades. Pero China también está estableciendo amistades.

©The Financial Times Ltd, 2014. Todos los derechos reservados. Este contenido no debe ser copiado, redistribuido o modificado de manera alguna.

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