Compatibilizar una carrera profesional con el deporte de alto rendimiento exige planificación, disciplina y una importante inversión de tiempo y recursos.
Alba Gaona Ferreira conoce de cerca ese desafío. Una profesional que se desenvuelve en el área contable desde el 2004 y con una carrera deportiva en el triatlón desde el año 2016, forjó una trayectoria que hoy día la lleva a trabajar en la preparación para uno de los mayores desafíos: el Ironman World Championship, evento a disputarse el 9 de octubre de 2027 en Kailua-Kona, Hawái.
El segundo puesto obtenido en la categoría F45-49 en la competencia del Ironman de Maryland y su regreso al podio en el circuito de Encarnación tan solo 20 días después, representan mucho más que resultados deportivos. Para Gaona, son muestras del éxito de una vida que combina el equilibrio entre su carrera profesional, su rol de madre y el deporte.
La atleta recordó que uno de los principales desafíos que afrontó fue encontrar la estabilidad entre las exigencias laborales y las responsabilidades familiares. En ese contexto, la incorporación del deporte fue un factor fundamental que la llevó a reorganizar sus rutinas y definir nuevos objetivos.
La planificación como herramienta para sostener la carrera deportiva
Gaona se refirió a los gastos que se dan en el triatlón y mencionó que representa una inversión importante, puesto que se debe contemplar una buena preparación física, el cuidado de la alimentación, equipamientos, inscripciones y viaje. Aunque no dio cifras exactas del mantenimiento de una temporada competitiva, enfatizó que el costo es elevado y que es ella misma quién se hace cargo de estos gastos.
No obstante, su opinión acerca de la inversión va más allá de lo económico; Gaona considera que el triatlón también la benefició con bienestar, salud y un mejor relacionamiento con sus hijos, elementos que dan un valor especial a su experiencia deportiva.
Un lugar en el Mundial y el orgullo de representar a Paraguay
Los resultados obtenidos marcaron un momento importante en su trayectoria, la posibilidad de competir en escenarios internacionales representando al país.
“Los resultados representan una satisfacción y una realización como persona, como mujer y como paraguaya. Es muy grande estar en otro país y que se pueda reconocer a Paraguay”, afirmó.
Ahora, su enfoque está puesto en el Mundial de Hawái, donde buscará representar a Paraguay en una competencia de máximo nivel internacional. Para la atleta, alcanzar este objetivo tiene un significado especial por haberlo construido mientras mantiene su actividad profesional, cumpliendo su rol de madre y afrontando los costos de su preparación.
“Para mí, lograr participar en el campeonato mundial, representando a mi país, siendo mujer, siendo mamá, trabajando y costeando todo, es un logro muy grande, una satisfacción y realización enorme”, sostuvo.
También identificó que uno de los principales desafíos de quienes buscan sostener una carrera deportiva sin dedicarse exclusivamente a ella se basa en la administración del tiempo.
“El mayor precio que uno paga acá no es el factor económico, es el tiempo y saber cómo distribuirlo”, manifestó.
El desafío de sumar aliados empresariales
Con su clasificación al próximo mundial como nuevo objetivo, Gaona puntualizó en que llegó el momento de buscar apoyo para afrontar este nuevo desafío y las exigencias que conlleva. Hasta ahora recorrió su camino deportivo sin recibir aportes externos, pero comprende que su participación en el máximo circuito requiere una planificación mucho más amplia, que contempla el viaje y una preparación óptima que la ayude a llegar en las mejores condiciones.
Consideró que las corporaciones deberían prestar atención en cómo los deportistas trabajan para alcanzar sus metas, como así también, a las estrategias que desarrollan para conservar aspectos que también pueden sumar valor a la marca que opte por acompañarlos.
Gaona indicó que nunca se dedicó al deporte a tiempo completo, como otros atletas profesionales, más bien asegura que su recorrido y sus logros estuvieron impulsados por la pasión y por el deseo de motivar a otras personas a alcanzar sus metas.
“El triatlón me devolvió la vida, la alegría y las ganas de seguir adelante siempre”, concluyó.