Entre las propuestas que ganan cada vez más protagonismo se encuentran el FitDance y los bailes caribeños como la bachata y la salsa, disciplinas que no solo trabajan el cuerpo, sino que también generan bienestar emocional y espacios de encuentro social.
Para la profesora Laura González “Axé”, instructora y personal trainer, el FitDance es mucho más que una clase de ejercicio. “Es una modalidad de danza que trabaja directamente con las emociones. Por eso tiene beneficios físicos, mentales y emocionales”, explicó.
Nacido en Brasil, el FitDance se expandió rápidamente a nivel internacional y hoy está presente también en Paraguay. Se trata de clases grupales de danza con coreografías accesibles, pensadas para personas de todas las edades y niveles, incluso para quienes nunca bailaron antes.
Las clases combinan una amplia variedad de ritmos: música brasileña, cumbia, reggaetón, pop, K-pop, cuarteto y hits internacionales. “La idea es que todos se sientan identificados con la música y puedan disfrutarla”, señala la instructora.
Durante el verano, esta disciplina adquiere un valor especial. “Es la época ideal para llevar el FitDance al aire libre: parques, costaneras, playas y espacios públicos. No se necesitan elementos especiales, solo ganas de moverse”, comenta González. En ciudades como Asunción, Encarnación y otros puntos del país, suelen realizarse clases abiertas en la costanera, parques urbanos y eventos organizados por municipios o marcas deportivas, especialmente en temporada alta.
Además, la profesora destaca el impacto social de estas clases: se crean grupos, amistades y redes de apoyo. “No es solo una clase, es una comunidad. La gente llega tímida y termina abrazando, compartiendo y sintiéndose parte de algo”.
Otra opción que está generando cada vez más curiosidad en nuestro país es la salsa y la bachata. La profesora Marisol Moreno, directora y fundadora de la escuela “Ma Ochun”, explica que ambos son bailes caribeños de fuerte contenido social y emocional.
“Cuando aprendés a bailar, aprendés un idioma universal. Podés comunicarte a través del cuerpo con personas de cualquier parte del mundo”, afirma. Más allá del ejercicio físico, estas danzas aportan beneficios emocionales: permiten desconectarse de las preocupaciones cotidianas y concentrarse en la música, el ritmo y la conexión con el otro.
“La bachata es un poco más lenta y cercana, mientras que la salsa es más rápida, alegre y dinámica. Pero las dos son una forma de comunicación entre dos personas”, aclara Moreno. En el caso de la salsa que se enseña en su academia, se trata del estilo cubano o timba, un ritmo lleno de energía y expresión corporal.
Más allá del movimiento físico, Moreno resalta el beneficio mental: “Bailar es como una meditación activa. Durante la clase te olvidás de todo, te concentrás en la música y en tu compañero o compañera, y eso genera bienestar y alegría”.
El verano, según la profesora, es un momento clave para animarse a empezar. “Mucha gente busca algo distinto, un cambio, y el baile suele convertirse en parte de su vida. Además, es muy social: se conocen personas, se forman amistades y grupos”.
En Asunción se encuentra la escuela Ma Ochun, que ofrece clases regulares durante todo el año y talleres intensivos que comienzan en verano, ideales para quienes quieren iniciarse desde cero. Las clases están organizadas por niveles, lo que permite aprender paso a paso y avanzar de forma progresiva, logrando que personas de distintas edades y perfiles puedan incorporarse sin dificultad.
Ya sea a través del FitDance o de los bailes caribeños, el verano se presenta como una invitación a reconectar con el cuerpo y explorar nuevas formas de movimiento. Actividades que no solo ayudan a mantenerse activo, sino que también aportan bienestar emocional, vínculos sociales y momentos de disfrute.
Parques, costaneras, academias de baile y espacios abiertos se transforman así en escenarios donde el ritmo, la música y el movimiento se vuelven protagonistas. Porque, a veces, empezar algo nuevo es tan simple como dar el primer paso y dejarse llevar por la música.