Para Carlos Torres, la pasión por el fútbol nació mucho antes de pensar en ejercer la profesión. Recordó que, desde los 10 años, coleccionaba revistas deportivas como El Gráfico, Goles y otras publicaciones extranjeras para conocer los colores de las camisetas, la historia de los clubes y las estadísticas de los equipos. Esa curiosidad lo llevó a investigar en bibliotecas y archivos, y a acumular un conocimiento que despertó la admiración de quienes lo rodeaban. “Siempre me decían que tenía que ser periodista deportivo”, recordó.
Sin embargo, su ingreso al periodismo no fue directo. Primero estudió Economía, aunque luego abandonó esa carrera y, ya con 30 años, decidió cursar Ciencias de la Comunicación mientras trabajaba en la Universidad Católica. Su primera oportunidad en una redacción llegó gracias a una invitación para incorporarse al área de Deportes de Última Hora, aunque finalmente terminó desempeñándose durante varios años en Economía, donde incluso llegó a ocupar la jefatura de la sección. Aun así, nunca dejó de escribir sobre la historia del fútbol, una de sus mayores pasiones.
Torres explicó que siempre encontró en la escritura el espacio donde mejor podía desarrollar su trabajo periodístico. Aunque pasó por la radio y nunca descartó participar en televisión como comentarista, aseguró que escribir le permite construir mejor las ideas y desarrollar un proceso creativo más elaborado. Incluso recordó que solo relató un partido de fútbol una vez, durante un torneo barrial, experiencia que confirmó que su verdadera vocación estaba en la redacción y no frente al micrófono.
Al analizar el presente del periodismo deportivo, Torres reconoció que las nuevas generaciones cuentan con mejores herramientas tecnológicas, dominan idiomas y acceden con mayor facilidad a información internacional. No obstante, consideró que muchos jóvenes priorizan la exposición en redes sociales antes que la investigación periodística. “El periodista no necesita ser la estrella. Debe saber preguntar, investigar y analizar. Es un puente entre el protagonista y el público”, afirmó. También sostuvo que el periodismo deportivo todavía necesita fortalecer la formación cultural de sus profesionales para ofrecer una mirada más profunda del deporte.
Robert Singer, por su parte, recordó que inició su carrera en 1979 en el desaparecido diario Hoy, donde ingresó como corrector de originales gracias al reconocido cantautor Maneco Galeano. Posteriormente pasó a la redacción y más adelante encontró su lugar en la sección deportiva. Durante su trayectoria trabajó en prensa escrita, radio y televisión, además de desempeñarse durante once años como jefe de Deportes de Última Hora, etapa en la que coincidió laboralmente con Carlos Torres.
Singer señaló que nunca planificó cada paso de su carrera, sino que aprovechó las oportunidades que fueron apareciendo. Recordó con especial orgullo su participación en el histórico programa Platea Deportiva de Canal 9 junto a Arturo Rubín y Edgardo Villalba Bicini, una experiencia que, con el paso del tiempo, adquirió aún mayor valor para él. “Hoy miro esa foto y recién dimensiono lo que significó estar ahí”, expresó.
Sobre la actualidad del periodismo deportivo, Singer evitó comparar generaciones desde la nostalgia. Destacó que la cobertura de los grandes eventos deportivos creció notablemente y celebró que cada vez más periodistas puedan asistir a mundiales y competencias internacionales. Sin embargo, remarcó que ninguna innovación tecnológica reemplaza la preparación profesional. “Podés tener los mejores equipos, pero si no sos un buen periodista no te sirve de nada”, sostuvo.
Actualmente alejado de los medios tradicionales, Singer disfruta generar contenidos en redes sociales y considera que su generación tuvo el privilegio de vivir todas las transformaciones tecnológicas del periodismo, desde las máquinas de escribir hasta las transmisiones digitales actuales. A pesar de esos cambios, aseguró que el trabajo periodístico mantiene su esencia. “Todo cambia, pero el periodista sigue siendo el que investiga, pregunta y cuenta las historias”, concluyó.