Desde InfoNegocios nos contactamos con la profesional Kamila Bibolini, propietaria de la clínica para mascotas Tier Clinic, quien recomendó no permitir que la mascota viaje suelta dentro del vehículo. En el caso de los gatos, aconsejó que viajen siempre dentro de una transportadora bien cerrada y asegurada, para evitar que se desplace durante el trayecto o que el animal pueda escapar al abrir una puerta.
“Lo ideal es utilizar una transportadora o un arnés sujeto al cinturón de seguridad; existen cinturones especiales para mascotas”, explicó Bibolini.
Además, teniendo en cuenta las altas temperaturas que suelen registrarse durante el verano, recalcó que nunca se debe dejar a una mascota sola dentro del automóvil, ni siquiera por unos minutos. El interior de un vehículo puede alcanzar temperaturas peligrosas rápidamente, incluso cuando las ventanas están parcialmente abiertas.
En los trayectos largos también es necesario realizar pausas para que el animal pueda hidratarse, caminar y hacer sus necesidades. La frecuencia dependerá de cada mascota.
“Los cachorros, por ejemplo, suelen necesitar paradas más frecuentes que los animales adultos. También es importante observar su comportamiento durante el recorrido. Si comienza a llorar, inquietarse o mostrarse incómodo, puede estar indicando que necesita una pausa”, explicó.
En el caso de los gatos, generalmente es preferible no sacarlos de la transportadora durante las paradas, especialmente en lugares desconocidos, por el riesgo de escape. En viajes largos se les puede ofrecer agua y, si es necesario, disponer de una bandeja sanitaria dentro del vehículo, en un lugar seguro y con puertas y ventanas cerradas.
Los viajes en automóvil pueden generar mareos, vómitos o ansiedad en algunas mascotas. Si el animal nunca viajó, una de las recomendaciones es realizar previamente trayectos cortos para observar cómo reacciona.
En caso de necesitar medicamentos para controlar los mareos, vómitos o la ansiedad, estos deben ser indicados exclusivamente por un veterinario.
Cuando se trata de un viaje aéreo, la preparación debe comenzar con anticipación. El veterinario debe realizar un chequeo clínico general para determinar si la mascota se encuentra en condiciones de afrontar el traslado.
Durante la evaluación se tienen en cuenta aspectos como la edad, el estado general de salud y la existencia de posibles problemas cardíacos o respiratorios. También es necesario verificar que las vacunas y la documentación sanitaria estén actualizadas.
Los requisitos para viajar con mascotas varían de acuerdo con el país de destino. En muchos casos se solicita un certificado sanitario, vacunación antirrábica vigente y desparasitación.
Para destinos como Europa y Estados Unidos pueden requerirse, además, microchip, titulación de anticuerpos contra la rabia y otros documentos. Consultar esta información con anticipación permite evitar inconvenientes al momento del viaje.
Viajar con una mascota implica responsabilidad y planificación. Desde elegir un sistema de sujeción adecuado hasta realizar controles veterinarios y verificar la documentación necesaria, cada detalle contribuye a que el traslado sea más seguro.
La prevención y el cuidado durante el trayecto son fundamentales para que los viajes sean una experiencia segura tanto para las familias como para sus compañeros de cuatro patas.