Su interés la llevó a realizar un curso de barista en Buenos Aires, donde se recibió poco antes de la pandemia. Al regresar a Paraguay, tenía dos objetivos: crear su propia marca de café y, más adelante, concretar el sueño de abrir una cafetería.
La pandemia postergó esos planes, pero no los dejó atrás. Con el tiempo, retomó la idea, comenzó a desarrollar la identidad visual de la marca e investigó las posibilidades de producción local.
“Fui investigando los granos, ya sea de Brasil, de otros países y también de acá. Y encontré que Paraguay era un país cafetero en los 60, como que había historia acá del café. Empecé a captar, a informarme, me di cuenta de que los granos son 100% arábicos los que tenemos acá, especialmente de los cafetales del departamento de Canindeyú”, contó Acosta.
Durante su investigación, visitó a caficultores de la región para conocer de cerca sus métodos de producción. La experiencia terminó de convencerla de apostar por el origen nacional: encontró plantaciones rodeadas de otros árboles frutales y ubicadas tierra adentro, además de un proceso de cultivo que prioriza el cuidado del entorno.
El tostado es otro de los rasgos distintivos. Según explicó, “mi proveedor utiliza un sistema artesanal que combina electricidad y leña, una particularidad que aporta carácter al aroma y al sabor del café”.
En cuanto al perfil sensorial, el café paraguayo que ofrece Ofelia se caracteriza por un aroma pronunciado, notas que recuerdan al cacao, al chocolate y a los frutos secos, y una acidez baja. Para Acosta, estas cualidades demuestran que la producción local tiene potencial para competir en el mercado e incluso proyectarse hacia el exterior.
“Hay que darle chance también a lo que tenemos acá, que es muy bueno y que tranquilamente puede salir para afuera”, sostuvo.
Actualmente, Ofelia ofrece dos presentaciones elaboradas con las variedades Catuaí amarillo y Catuaí rojo, provenientes de Canindeyú. El primero se utiliza para el tueste medio, mientras que el segundo corresponde al tueste fuerte. La marca mantiene una producción ajustada a la demanda, ya que, con cinco meses de trayectoria al momento de la entrevista, todavía se encuentra en una etapa de prueba y posicionamiento.
El nombre también forma parte de su identidad. Ofelia es un homenaje a la abuela de Rocío, una figura muy importante en su vida. La elección busca conectar el proyecto con un recuerdo personal y con el carácter de alguien a quien conserva un profundo cariño.
Los productos se comercializan actualmente en seis locales, distribuidos entre tres puntos de venta: las cafeterías de La Herencia que cuentan con un sector de tienda, el Mercadito UTIC de La Herencia y Overall Artesanía, presente en el Shopping del Sol y en el centro de Asunción.