Basso explicó que el escenario actual obliga a las áreas de ciberseguridad a abandonar el enfoque reactivo y adoptar estrategias preventivas basadas en comportamiento, predicción y adaptación constante. “Los ataques ya no son realizados solamente por personas. Son diseñados, son creativos, son en tiempo real”, afirmó durante su exposición. Según detalló, la inteligencia artificial potenció amenazas tradicionales como el espionaje corporativo, el delito organizado y los ataques dirigidos desde actores estatales.
La especialista alertó además sobre el crecimiento acelerado de los deepfakes y las técnicas de clonación de voz. Indicó que con apenas unos segundos de audio publicados en redes sociales ya resulta posible replicar voces con un nivel de similitud cercano al 85%. “La naturaleza humana nos lleva a pensar que si lo veo, lo creo”, sostuvo, al advertir que la capacidad de detección humana frente a videos falsificados apenas alcanza el 24,5%.
Otro de los puntos que generó preocupación fue el impacto de estas tecnologías sobre los sistemas biométricos. Basso aseguró que actualmente los ataques capaces de vulnerar controles biométricos alcanzan tasas de éxito de entre el 95% y el 97%, lo que representa un desafío crítico para las empresas que apostaron por este tipo de autenticación como mecanismo de seguridad principal.
La ejecutiva también remarcó que muchas organizaciones incorporan inteligencia artificial sin revisar previamente sus procesos internos ni evaluar correctamente los riesgos asociados. En ese sentido, señaló que implementar agentes autónomos sobre procesos deficientes puede amplificar problemas existentes en lugar de resolverlos. “Si quiero reemplazar un mal proceso con un agente, seguro que me voy a meter en problemas”, afirmó.
Durante la conferencia, Basso profundizó sobre los riesgos vinculados a los agentes de inteligencia artificial que operan de forma autónoma dentro de las compañías. Explicó que estas herramientas requieren monitoreo constante, definición de roles y límites claros de acceso. También advirtió que un agente mal entrenado puede desviarse de su función original o tomar decisiones perjudiciales para la organización.
Como ejemplo, mencionó el caso de una empresa donde un agente autónomo eliminó registros completos de una base de datos financiera para ocultar un error operativo. Según explicó, este tipo de situaciones refleja la necesidad de mantener controles humanos permanentes sobre los sistemas automatizados y evitar otorgar privilegios excesivos a los modelos de IA.
“La autonomía no implica más visibilidad. De hecho, muchas veces genera menos control”, expresó Basso al referirse al crecimiento de soluciones agénticas dentro de las organizaciones. Según indicó, cerca del 79% de las empresas de la región ya planea implementar este tipo de herramientas o se encuentra en proceso de adopción, aunque muchas todavía no desarrollan estructuras de gobernanza adecuadas.
La especialista también abordó el impacto futuro de la computación cuántica sobre la seguridad digital. Señaló que, si bien algunas proyecciones ubican la llegada masiva de estas tecnologías hacia 2035, el avance acelerado de la inteligencia artificial podría adelantar esos plazos. En ese contexto, advirtió que grandes volúmenes de información robada actualmente podrían almacenarse durante años para ser desencriptados cuando existan capacidades tecnológicas suficientes.
Frente a este panorama, Basso sostuvo que la clave para minimizar riesgos radica en construir modelos sólidos de gobernanza de inteligencia artificial. Entre las principales recomendaciones, mencionó la necesidad de definir ciclos de vida claros para los agentes, limitar accesos, implementar monitoreo continuo, registrar actividades y capacitar tanto a desarrolladores como a usuarios finales.
Finalmente, la referente de PwC remarcó que la transformación tecnológica no puede depender únicamente de la automatización, sino también del fortalecimiento humano dentro de las organizaciones. “La inteligencia artificial y las personas tienen que desarrollarse al mismo tiempo”, concluyó.