Según el comunicado difundido por ambas compañías, los accionistas de GoPro recibirán en conjunto US$ 285 millones en efectivo, equivalentes a US$ 1,14 por acción, sujeto a posibles ajustes vinculados al capital de trabajo neto al momento del cierre. Además, conservarán aproximadamente el 10% de las acciones en circulación de la compañía resultante.
Como parte de la operación, GoPro prevé cancelar completamente una deuda pendiente de aproximadamente US$ 92 millones, lo que, de concretarse la transacción, dejaría a la compañía con un balance prácticamente libre de deuda.
La estrategia apunta a aprovechar los activos tecnológicos desarrollados por GoPro durante más de dos décadas. La empresa destaca que cuenta con un portafolio de propiedad intelectual compuesto por más de 2.500 patentes estadounidenses, principalmente relacionadas con imágenes, óptica y tecnologías asociadas. La fusión pretende utilizar estas capacidades para desarrollar oportunidades en mercados de consumo, comerciales y de defensa.
Uno de los principales cambios será la incorporación al portafolio de GoPro de los transceptores ópticos fabricados en Estados Unidos por Starman, componentes utilizados para transmitir información mediante señales ópticas. La compañía considera que esta tecnología le permitirá ingresar al creciente mercado de infraestructura vinculada a centros de datos e inteligencia artificial.
La empresa combinada también buscará utilizar sus capacidades en óptica e imágenes para ampliar su presencia en sectores como defensa, gobierno, robótica y aeroespacial, con énfasis en soluciones fabricadas dentro de Estados Unidos.
Nicholas Woodman, fundador y CEO de GoPro, señaló que esperan que la operación permita a la compañía crecer en los mercados de consumo, comerciales y de defensa, posicionándose como un proveedor estadounidense de soluciones ópticas y de imágenes.
Pese al giro estratégico, GoPro aseguró que continuará respaldando sus actuales productos para consumidores, así como sus servicios de suscripción y plataforma en la nube, mientras invierte en nuevas áreas de crecimiento.
La operación ya recibió la aprobación de los directorios de ambas empresas y se espera que pueda completarse antes de finalizar 2026, aunque todavía está sujeta a autorizaciones regulatorias, condiciones habituales de cierre y la aprobación de los accionistas de GoPro.