Al frente del proyecto está Judith Cabrera, quien, hace aproximadamente ocho años, decidió cambiar el rumbo de su vida luego de atravesar una compleja situación de salud con su segunda hija. En ese momento, trabajaba como maquilladora y tenía previsto tomarse unos meses para dedicarse a la crianza, pero la realidad la llevó por otro camino.
“Mi hija nació y, desde el primer día, tuvo vómitos explosivos. Pasamos meses buscando respuestas hasta que finalmente llegó el diagnóstico: alergia alimentaria múltiple, además de otros problemas relacionados con su salud”, contó Judith.
La situación hizo que tuviera que dejar su trabajo para enfocarse completamente en el cuidado de su hija. Sin embargo, en medio de ese proceso encontró una nueva oportunidad en algo que siempre había disfrutado: lo hecho a mano.
Judith había estudiado diseño de moda, diseño y confección, aunque nunca había ejercido profesionalmente en ese rubro. Con el tiempo, retomó esos conocimientos y comenzó a experimentar con la costura y los trabajos artesanales. Todo empezó con pequeños detalles para el primer cumpleaños de su hija, como decoraciones y piezas hechas en fieltro que llamaron la atención de familiares y amigos.
Pero el verdadero impulso llegó cuando buscaba una solución para que su hija pudiera tener juguetes sin afectar su salud. Por recomendación médica, debía evitar elementos que acumularan polvo, como peluches, alfombras o ciertos objetos de tela.
“Mi hija quería tener muñecos y yo no quería dejarla sin eso. Investigué y descubrí que los muñecos de algodón eran una opción más segura porque acumulaban mucho menos polvo que los peluches tradicionales”, explicó a InfoNegocios.
Así comenzó a crear muñecos de tela para ella y, posteriormente, para otras familias que buscaban productos similares. Lo que nació como una necesidad personal empezó a convertirse en un negocio. Su suegra le prestó la primera máquina de coser y, más adelante, recibió su propia máquina familiar, con la que comenzó a producir desde su casa.
Actualmente, Belo Hecho a Mano cuenta con un pequeño taller equipado con cinco máquinas y un equipo de cuatro personas, entre ellas su hermano, quien empezó ayudándola desde los primeros pasos y hoy participa en la elaboración de los productos terminados.
La marca ofrece productos para recién nacidos, bebés y niños de hasta aproximadamente 14 años. Entre sus principales propuestas se encuentran muñecos de tela, objetos de apego, regalos personalizados para nacimientos y baby showers, además de productos confeccionados con distintos tipos de tejidos, según la edad del niño.
Entre los artículos de mayor demanda se encuentran los regalos de nacimiento, especialmente los muñecos de apego, diseñados para acompañar al bebé durante sus primeros años.
“Para mí, Belo es todo. Empezó como una necesidad, pero terminó convirtiéndose en una pasión”, expresó Judith. Incluso el nombre del emprendimiento tiene un significado especial, ya que surge de los segundos nombres de sus hijas: Belén y Eloísa.
Más allá de los productos, el propósito de la marca es transmitir que siempre existen nuevas oportunidades. Judith asegura que muchas madres atraviesan momentos en los que sienten que deben dejar de lado sus proyectos personales por la crianza, pero encontró en Belo una forma de combinar ambas cosas.
“Yo sigo estando presente en la crianza de mis hijas y también tengo mi espacio, mi trabajo y mi pasión. Encontré un negocio que me da frutos y estoy muy agradecida con los clientes que nos acompañan desde hace años”, afirmó.
Los productos de Belo Hecho a Mano tienen precios desde G. 79.000, dependiendo del diseño y del trabajo artesanal requerido en cada pieza. Cada creación lleva horas de dedicación y una historia detrás: la de una madre que convirtió una dificultad en una oportunidad para crear algo propio.
Belo también creció a partir de los reconocimientos al trabajo emprendedor de Judith, quien fue una de las ganadoras del programa Remujer Capital Semilla y logró que su proyecto fuera seleccionado entre los cinco emprendimientos sobresalientes de la iniciativa.
Actualmente, quienes deseen conocer sus productos pueden visitar la tienda ubicada en Capitán Ortiz 1542 casi Ingeniero Fernández, en el barrio Mburucuyá de Asunción. El local atiende de lunes a viernes, de 9:00 a 11:40 y de 13:30 a 18:00, mientras que los sábados abre de 9:30 a 16:30.