Las bibliotecas cumplen un papel que va mucho más allá de prestar libros: acercan el conocimiento a las comunidades, promueven la lectura y ofrecen espacios de encuentro y aprendizaje. En Paraguay, la Biblioteca Nacional coordina una red de 139 bibliotecas públicas que enfrenta el desafío de atraer a más lectores, adaptarse a los horarios de la población y generar actividades que despierten el interés por la lectura y fortalezcan el vínculo de las comunidades con estos espacios.
Desde InfoNegocios conversamos con Marco Augusto Ferreira, director de la Biblioteca Nacional del Paraguay, quien resaltó la importancia del 24 de octubre, Día Internacional de las Bibliotecas. La fecha invita a reflexionar sobre el papel de estos espacios en la promoción de la lectura y el acceso al conocimiento. “El desafío es lograr que las bibliotecas sean lugares vivos, donde las personas encuentren libros de su interés, participen en actividades culturales y desarrollen el hábito de leer”.
La Biblioteca Nacional coordina actualmente una red de 139 bibliotecas públicas oficiales distribuidas en aproximadamente 110 a 120 municipios del país. “Estas instituciones cumplen un papel que va más allá del préstamo de libros: son espacios de acceso al conocimiento, formación y encuentro comunitario, donde también se realizan talleres, charlas, debates y presentaciones”.
La experiencia muestra que los horarios de atención influyen en la asistencia. “Cuando se habilitó el turno de la tarde, más personas pudieron acercarse, ya que el horario anterior no respondía a las posibilidades de quienes estudian o trabajan. La institución también impulsa visitas guiadas y actividades para que la comunidad conozca sus servicios y aproveche sus recursos”, resaltó Ferreira.
“Se observaron cambios en la asistencia a partir de la implementación de medidas para facilitar el acceso a la lectura, como la ampliación de los horarios de atención, la disponibilidad de libros variados y la presencia de personal capacitado para orientar a los lectores”. Ferreira explicó que existen distintos perfiles de visitantes: investigadores que buscan información específica, estudiantes que necesitan un espacio tranquilo para estudiar y personas que se acercan a leer por placer.
“El mantenimiento de las bibliotecas públicas puede financiarse con el presupuesto general de cada municipalidad, aunque algunas cuentan con presupuesto propio. También puede existir colaboración entre el sector privado, la sociedad civil y el Estado para distribuir los gastos: por ejemplo, una parte cubre la electricidad, otra aporta el local y la comunidad contribuye de otra manera”.
Se busca ampliar su alcance mediante talleres de escritura, clubes de lectura, cuentacuentos, presentaciones de autores y otras propuestas culturales. “La idea es que la programación no dependa únicamente de la institución, sino que también surja de las iniciativas y propuestas del público”.
La Biblioteca Nacional también trabaja con el Consejo Nacional del Libro y la Lectura, junto con instituciones públicas y representantes de la sociedad civil, para impulsar la producción literaria y la circulación de libros dentro y fuera del país. Entre las líneas de trabajo mencionadas figuran las traducciones y el rescate de la memoria oral y escrita. El objetivo general, según expresó Ferreira, es promover la lectura y lograr que más personas encuentren en los libros una posibilidad de aprendizaje y disfrute.