Conversamos con dos referentes del rubro, Verónica Echeverría, propietaria y diseñadora de Veroebikinis, y Sonnia Morínigo, propietaria y fundadora de Acqua Bikinis, quienes coinciden en algo esencial: el bikini debe adaptarse a la mujer real y acompañar sus distintos momentos.
Como cuenta Morínigo, Acqua nació en noviembre de 2018 “con una amiga muy querida, compartíamos el amor por el verano, el mar y las ganas de sentirnos con esa libertad que solo unos bikinis que nosotros teníamos en nuestra cabeza nos iban a dar”. Lo que comenzó como un proyecto enfocado en jóvenes de entre 14 y 25 años fue creciendo con el tiempo: hoy sus bikinis abarcan desde niñas hasta señoras, adaptándose a distintas formas y edades. “Hoy hacemos bikinis parar la familia: abuelita, mamá, hermanas y niñas o niños. Elegimos las estampas y las hacemos para toda la familia”, comenta Sonnia.
Cada diseño se crea con cuidado, desde los patrones hasta las estampas, pensando siempre en la comodidad y en la singularidad de cada pieza. “Trabajamos con una diseñadora de los modelos y otra de las estampas, porque queremos que todo sea único. Queremos distinguirnos de los demás”, explicó. La identidad paraguaya está presente en cada detalle: los accesorios dorados, los materiales de alta calidad y la mano de obra local reflejan un compromiso con el país y con quienes confeccionan cada prenda. “Nuestras diseñadoras están en Paraguay, nuestras costureras son paraguayas. Tratamos de utilizar a la mujer real paraguaya, dándole nuestro material, nuestro producto, que es paraguayo”, agregó.
En cuanto a estilos y talles, Acqua busca adaptarse a la diversidad de cuerpos y gustos. “Uno de nuestros pilares fundamentales en la marca es que no existe un cuerpo ideal, un cuerpo perfecto. Probamos cada diseño en cuerpos diferentes, viendo cómo acompaña el movimiento”, afirmó Sonnia. Entre los modelos más populares se encuentra el clásico triangulito “Bora Bora”, con detalles dorados, además de los bikinis de tiro alto que estilizan la figura y brindan mayor seguridad sin perder estilo.
Por su parte, Veroebikinis también apuesta firmemente por lo nacional y este año celebra 17 años en el mercado. “Me encantaba el mensaje ‘consumamos lo que Paraguay produce’. Y eso lo llevo conmigo hasta hoy. En la sociedad actual se consumen mucho las marcas internacionales, y si no consumís lo que el Paraguay produce, no vas a conocer los talentos que tenemos”, explicó Verónica. Su historia comenzó tras un viaje a Brasil, donde descubrió un local en el que cada clienta podía armar su bikini a medida. Decidió traer esa idea al país: empezó cosiendo ella misma, luego creó su taller y se especializó en moldería y diseño de bikinis.
La producción de Veroebikinis combina telas y accesorios locales con insumos premium importados para garantizar calidad y exclusividad. “Es una línea premium, cada bikini se hace por modelo y por tamaño. Si vos te apurás a comprar este bikini, otra persona no va a tener igual”, comenta. Sus diseños incluyen opciones clásicas —como el triángulo o el strapless— y también tonos más arriesgados o pasteles según las tendencias de cada temporada. Además, ofrece una amplia variedad de talles, incluyendo opciones plus, y modelos de tiro alto inspirados en los años ochenta, que cubren y estilizan al mismo tiempo.
Ambas marcas coinciden en que la comodidad, la identidad y la calidad son pilares fundamentales. Para Sonnia, la mayor satisfacción es ver cómo sus clientas evolucionan junto a la marca: “Mis bikinis crecieron con mis clientas. Empezaron usándolos de adolescentes y hoy eligen otros modelos según la etapa de su vida. Eso me emociona mucho, porque acompaña historias reales”. Verónica, por su parte, también destaca el valor humano detrás de cada colección: este año trabajó con mujeres de un instituto en Pirayú para crear accesorios de crochet que acompañan sus bikinis, brindándoles una fuente de ingreso en medio de situaciones difíciles. “Cada pieza tiene un valor agregado, no solo estético sino humano”, afirmó.
La producción nacional implica desafíos: conseguir insumos, mantener estándares de calidad y sostener el trabajo durante todo el año requiere organización y compromiso. Sin embargo, tanto Acqua como Veroebikinis han logrado consolidarse, demostrando que el diseño paraguayo puede competir en creatividad y excelencia.
Más allá de las tendencias, los trajes de baño nacionales acompañan recuerdos: vacaciones en familia, risas bajo el sol y momentos que se guardan para siempre. Prendas hechas en Paraguay que se convierten en parte del verano y de las historias reales de quienes las usan. Porque vivir la temporada con estilo, identidad y comodidad nunca pasa de moda.