El capital paraguayo busca ampliar su presencia en la logística regional con un nuevo puerto sobre el río Uruguay. El proyecto, impulsado por el grupo empresarial Zapag en el departamento de Soriano, contempla una inversión estimada en US$ 150 millones y apunta a convertirse en una alternativa para el transbordo de mercaderías entre el transporte fluvial y el marítimo.
Bernd Gunther, presidente del Centro de Armadores Fluviales y Marítimos (Cafym), señaló a InfoNegocios que, hasta donde tiene conocimiento, se trata del primer puerto de esa zona sobre el río Uruguay impulsado con capital paraguayo. Aunque la infraestructura estará asentada en territorio uruguayo, la iniciativa representa una nueva apuesta empresarial nacional por los corredores logísticos de la región.
“Es positivo para la logística tener más opciones, más terminales. Es positivo porque va a facilitar el flujo de carga”, afirmó Gunther.
El emprendimiento se ubicará en el sur del departamento de Soriano, aproximadamente a 10 kilómetros al norte del puerto de Nueva Palmira. Según la información publicada sobre el proyecto, la empresa Woi S.A. obtuvo la Autorización Ambiental Previa del Ministerio de Ambiente de Uruguay para avanzar con la iniciativa.
La terminal fue concebida como un puerto multipropósito. En una primera etapa, estará orientada al almacenamiento y movimiento de fardos de celulosa y combustibles renovables, con posibilidades de incorporar posteriormente otras cargas, como graneles agrícolas, graneles sólidos y, eventualmente, mineral de hierro procedente de Brasil.
Las estimaciones difundidas sobre el proyecto apuntan a un movimiento inicial de 1,3 millones de toneladas anuales de celulosa, con potencial de alcanzar 1,8 millones. Para los combustibles renovables, se proyecta un flujo cercano a 900.000 metros cúbicos por año.
La carga estaría vinculada a dos iniciativas industriales del grupo empresarial: Paracel, en Concepción, para la celulosa, y Omega Green, en Villeta, para los combustibles renovables. La mercadería tendría como destino mercados internacionales, entre ellos Estados Unidos, Europa y Asia.
Para Gunther, el proyecto se enmarca en un desafío mayor para el transporte fluvial: acompañar el crecimiento de los volúmenes sin generar cuellos de botella en las terminales existentes.
El sector apunta a movilizar alrededor de 50 millones de toneladas anuales en la hidrovía Paraguay-Paraná dentro de los próximos tres a cinco años, prácticamente el doble del volumen que se transportaría en el año de referencia mencionado por el dirigente.
“Para mover el doble de carga, obviamente se necesitan más puertos de transbordo”, explicó. En ese escenario, consideró que no bastará con ampliar las instalaciones actuales en Montevideo, Buenos Aires, San Lorenzo y Nueva Palmira, sino que también será necesario desarrollar nuevas alternativas.
De acuerdo con sus estimaciones, este año la hidrovía movería cerca de 28 millones de toneladas, de las cuales aproximadamente el 30% tendría como destino Uruguay.
Uno de los rubros que refleja la necesidad de ampliar la infraestructura es el mineral de hierro. Gunther estimó que durante este año se transportarán cerca de 11 millones de toneladas de ese producto por la hidrovía, mientras que las proyecciones del sector apuntan a superar los 20 millones de toneladas anuales en el futuro.
Actualmente, parte de esa carga se transborda en puertos uruguayos, otra parte pasa por terminales argentinas y también se utilizan estaciones flotantes de transferencia. Una mayor disponibilidad de instalaciones permitiría distribuir los volúmenes y aliviar la presión sobre esa cadena logística.
El presidente de Cafym sostuvo que la búsqueda de nuevas alternativas no se limita a Uruguay, sino que también podría extenderse a Argentina, dependiendo de las oportunidades de inversión y de los resultados de los proyectos.
Con la autorización ambiental previa como primer paso, la terminal de Soriano se suma a las iniciativas que buscan ampliar la capacidad portuaria regional. Para el capital paraguayo, representa una oportunidad de participar en un eslabón clave del comercio internacional: la conexión entre las cargas de la hidrovía y los mercados de ultramar.