La costilla vacuna, la cerveza y el carbón fueron protagonistas. Así lo confirmaron los referentes del sector, quienes trazaron un panorama de alta demanda, aunque con matices según el día y el horario de los partidos.
Gustavo Lezcano, presidente de la Cámara Paraguaya de Supermercados (Capasu), explicó que el comportamiento del consumidor durante esta fase mundialista muestra una clara preferencia por los cortes tradicionales. “Muy sencillo es: lo que más se compra es costilla vacuna, vacío y, en menor medida, tapa cuadril. Últimamente, también se está optando por algún corte de cerdo. En los cortes porcinos, la costilla y la pierna son los más demandados, según los datos que manejamos de todo este periodo mundialista”, detalló.
Lezcano agregó que, aunque hay una buena diversificación en la demanda, si se busca un combo estándar, los cortes mencionados son los protagonistas indiscutidos. “El principal acompañamiento es la cerveza”, sentenció.
Por su parte, Luis Ibarra, representante de la Asociación de Almaceneros Minoristas del Paraguay, aportó la mirada desde el comercio de barrio. Si bien reconoció que los almaceneros no manejan el mismo volumen que los supermercados, por carecer de frigoríficos que atiendan al sector, aseguró que igualmente se suben a la ola albirroja.
“Vendemos cortes como molida, puchero, rabadilla, carnazas y cortes básicos”, indicó. No obstante, Ibarra notó un cambio en la demanda durante esta temporada. “En esta temporada mundialista, muchos clientes piden costilla y cortes de cerdo, que son más económicos: costilla de cerdo, matambrito y costilla grill de cerdo. También muslo de pollo y chorizos”, puntualizó.
Además, mencionó que la mandioca y el carbón son otros de los productos que más llevan los paraguayos para completar el tradicional asado previo al partido.
En cuanto al impacto numérico, ambos referentes coincidieron en que el crecimiento fue notable, aunque con picos marcados. Ibarra aseguró que el incremento es notorio y puso como ejemplo el debut de Paraguay contra Estados Unidos.
“Ese día fue un 25% más”, afirmó. Sin embargo, la marea albirroja no fue pareja, porque para el segundo partido, contra Turquía, el nivel de ventas bajó un poco. El panorama se tornó más complejo con el encuentro de ayer ante Alemania. Ibarra explicó que ese día el movimiento fue menor por ser lunes y por tratarse de un partido muy temprano, aunque por la noche sí se registró un volumen superior. “Siempre que hay partidos importantes, se incrementan un poco las ventas”, resumió, dejando en claro que, aunque con altibajos, la fiebre del fútbol sigue siendo un motor clave para el comercio minorista y mayorista del país.