Para Saldívar, actriz, escritora, docente y directora teatral, su recorrido profesional como escritora comenzó con la publicación de Camalotes Rojos en 2012, un libro de poesía. Actualmente cuenta con tres libros de poesía y uno de cuentos, mientras prepara una publicación de sus textos teatrales, prevista para los primeros meses de 2027.
“La literatura actual paraguaya es muy dinámica, tiene géneros que van desde la ciencia ficción y el terror hasta lo más tradicional, pero lo que yo veo como una especie de debilidad es que todavía no tenemos proyección internacional, eso nos falta”, sostuvo.
El desafío no pasa solamente por publicar, sino por conseguir que los autores paraguayos sean leídos, comercializados y reconocidos fuera del país. Una situación que, según observa, también alcanza al teatro y a otras disciplinas artísticas.
En el ámbito escénico, Saldívar destacó especialmente el surgimiento de nuevos grupos teatrales conformados por jóvenes que regresan de escuelas de formación y se animan a producir, actuar y dirigir. El resultado es una cartelera cada vez más diversa. Sin embargo, considera necesario fortalecer la formación en áreas como la dramaturgia, la dirección y la estética teatral.
“Falta un poco más de formación en la parte estética”, señaló, al referirse a la necesidad de incorporar herramientas y fundamentos teóricos sobre el arte y la belleza que permitan a quienes escriben o dirigen desarrollar propuestas con mayor sustento.
Desde otra perspectiva, Bernardo Neri Farina, periodista, escritor y columnista de ABC Color, entiende que la literatura y el periodismo cumplen un papel fundamental en la construcción de la memoria colectiva.
Su vínculo con la escritura nació de su propia experiencia periodística. Después de comenzar su carrera en la década de 1970, publicó en 2003 El último Supremo, la crónica de Alfredo Stroessner, fruto de cerca de 20 años de investigación, recopilación de periódicos, documentos y testimonios.
Aunque inicialmente buscaba dedicarse a la ficción, aquel libro marcó su trayectoria y lo llevó a profundizar en la historia paraguaya. Actualmente suma 28 libros publicados, entre cuentos, novelas, biografías y ensayos históricos.
Para Neri Farina, “el periodismo funciona como un repositorio de la memoria nacional. Hemerotecas, testimonios, fechas y acontecimientos permiten reconstruir distintos momentos de la sociedad. La literatura, por su parte, deja el testimonio de una época desde la ficción”.
El escritor también destaca la transformación de la literatura paraguaya, especialmente por la aparición de nuevas generaciones y una mayor presencia de mujeres, cuya mirada, considera, aportó una perspectiva más humana e íntima de la realidad.
“La irrupción de la mujer en la literatura paraguaya se dio casi en forma activa a partir de los años 80 del siglo XX. La mujer tiene una forma de mirar las cosas que es bastante más abarcante. A partir de su propio intimismo, es capaz de ver las cosas, de ver el mundo de una manera mucho más profunda”, destacó Neri Farina.
En los últimos años, además, observa un mayor acercamiento entre autores y lectores, especialmente en ferias del libro y actividades de promoción. La tecnología también abrió nuevas posibilidades para jóvenes escritores que utilizan plataformas digitales para publicar y comercializar sus obras.