Más de 1.000 personas participaron por jornada en el 34.º Congreso del Consorcio de Experimentación Agropecuaria (CEA), un encuentro que reunió a productores, especialistas y empresas vinculadas a la ganadería para intercambiar conocimientos, presentar soluciones y analizar cómo mejorar los resultados productivos del sector.
Alejandra Chamorro, gerente general del CEA, estimó que la concurrencia osciló entre 1.000 y 1.100 personas, incluidos 700 participantes acreditados, unas 250 personas vinculadas al área comercial y alrededor de 100 integrantes de la prensa e invitados especiales.
El espacio comercial también tuvo un papel importante, con más de 70 empresas proveedoras de productos, tecnologías, soluciones biotecnológicas y servicios, además de propuestas gastronómicas. Para Chamorro, la participación de estas firmas es fundamental para conectar las recomendaciones técnicas con las herramientas que los productores necesitan para llevarlas a la práctica.
“Conocimiento sin herramientas para implementar tampoco sirve”, afirmó en entrevista con InfoNegocios. Según explicó, el desafío consiste en que los participantes no solo accedan a información, sino que puedan aplicarla mediante tecnologías, productos, servicios y mejores sistemas de gestión.
Uno de los objetivos que atraviesan la agenda del CEA es mejorar la eficiencia de los establecimientos ganaderos. Chamorro resumió la meta en dos indicadores concretos: alcanzar un ternero por vaca por año y lograr un mayor peso al destete.
Para avanzar en esa dirección, el programa técnico abordó distintos pilares de la producción, entre ellos, selección, adaptación, manejo, nutrición, sanidad y mejoramiento genético, sin dejar de lado la gestión humana.
La selección de los temas parte de las necesidades que el CEA identifica en sus visitas de campo y en las actividades con sus socios. Problemas como la presencia de garrapatas, las dificultades de adaptación o los desafíos para detectar a tiempo determinadas situaciones productivas orientan la búsqueda de especialistas y experiencias que puedan aportar soluciones.
La intención es identificar qué están haciendo los productores que obtienen buenos resultados y cómo esas prácticas pueden servir de referencia para otros establecimientos.
Capacitar a quienes hacen el trabajo diario
Más allá de la tecnología y los conocimientos técnicos, Chamorro destacó la importancia de fortalecer la formación del personal de campo. Durante el congreso, una de las reflexiones que le quedaron fue la necesidad de ampliar las oportunidades de capacitación para los trabajadores que ejecutan las tareas cotidianas en los establecimientos.
La formación, sostuvo, no debería concentrarse únicamente en veterinarios, ingenieros agrónomos o propietarios, sino alcanzar también a peones, tractoristas y otros integrantes de los equipos rurales.
La gerente general recordó un planteamiento del disertante Enrique Villar sobre la diferencia en los niveles de capacitación entre la agricultura y la ganadería. Según la comparación mencionada durante la charla, por cada siete trabajadores capacitados en agricultura intensiva habría uno en ganadería.
Chamorro consideró este punto un desafío para el CEA, que busca encontrar mecanismos para acercar la formación a quienes trabajan directamente en el campo y no siempre tienen la posibilidad de asistir a un congreso.
La agenda incluyó una salida de campo a la estancia La Emiliana, en la zona de Coronel Oviedo, departamento de Caaguazú, que reunió a unas 200 personas. La familia Campo Heise recibió a los visitantes y compartió su sistema de producción, su organización del trabajo y aspectos de la gestión y la contabilidad del establecimiento.
La actividad permitió conocer de cerca las prácticas que contribuyen a los resultados de la estancia y generó un intercambio entre productores y especialistas. Para Chamorro, ese aprendizaje en doble sentido es uno de los valores del encuentro: quienes llegan para compartir conocimientos también pueden regresar con nuevas ideas.
Con la participación de empresas, disertantes y productores, el CEA busca que el intercambio no quede limitado a las jornadas del congreso, sino que se traduzca en decisiones y mejoras concretas en los establecimientos ganaderos.