Si el país atrae entre 3 y 5 producciones internacionales por año, el impacto sería de US$ 30 a 140 millones

(Por BR) Paraguay avanza en su posicionamiento como centro de producción audiovisual, combinando un marco legal sólido e incentivos financieros, entre otros factores, según señaló Javier Viveros, viceministro de la Red de Inversiones y Exportaciones (Rediex).

Uno de los pilares de esta política es la Ley de Fomento al Audiovisual, que permitió la creación del Instituto Nacional del Audiovisual Paraguayo (INAP), el Consejo Nacional del Audiovisual y el Fondo Nacional del Audiovisual Paraguayo (FONAP). Este entramado institucional brinda previsibilidad y una política pública de largo plazo para un sector históricamente relegado, pero con alto potencial de crecimiento económico y generación de empleo.

Uno de los principales avances es la existencia de financiamiento público permanente, una novedad para el sector. “Por primera vez, el audiovisual paraguayo cuenta con una fuente segura de recursos, destinada exclusivamente a incentivos a la inversión extranjera, al fortalecimiento de la producción nacional y a la formación técnica del talento local”, explicó Viveros. Desde su creación, el FONAP financió 55 proyectos, movilizando US$ 7,27 millones y generando cientos de empleos directos e indirectos.

Entre las herramientas más atractivas se destaca el programa de cash rebate PROA PY, que ofrece un reembolso del 18% de los gastos realizados en el país para producciones generales y del 20% para producciones de alto impacto, siempre que cuenten con una inversión mínima de US$ 100.000 en gastos elegibles. Este incentivo está dirigido tanto a coproducciones nacionales como a producciones internacionales, e incluye cine, series, documentales, animación y otros formatos.

A este esquema se suman los fondos concursables del FONAP, que otorgan aportes no reembolsables para las etapas de desarrollo, producción y posproducción. En la última convocatoria, más de 60 proyectos fueron beneficiados y nuevas líneas de financiamiento ya se encuentran en marcha. Además, el INAP dispone de un fondo permanente orientado a profesionalizar técnicos paraguayos, fomentar la inversión extranjera y apoyar producciones locales con proyección exportadora.

El interés internacional comienza a materializarse. “Durante el Paraguay Film Summit, representantes de estudios globales y plataformas de streaming, como Warner Bros., destacaron el compromiso del Gobierno con el financiamiento del sector”, dijo Viveros, y agregó que el objetivo es complementar estos incentivos específicos con otros regímenes vigentes en el país, como la maquila y los beneficios tributarios, de acuerdo con la estructura de cada proyecto.

En términos económicos, el impacto potencial es significativo. Experiencias recientes muestran que, con fondos relativamente pequeños, las producciones nacionales ya generaron más de 3.000 empleos directos. Con el nuevo fondo anual, el sector podría movilizar entre US$ 8 y 10 millones por año en inversión total.

“Si Paraguay logra atraer entre tres y cinco producciones internacionales de gran escala por año (US$ 2 a 5 millones cada una), con un gasto directo anual en el país de US$ 20 a 40 millones, el impacto económico total estimado sería de US$ 30 a 140 millones anuales, considerando el multiplicador de la industria. Esto, además de la generación de empleo intensivo en áreas creativas y técnicas”, resaltó Viveros.

Más allá de los números, el viceministro subrayó beneficios estratégicos como el posicionamiento internacional, la transferencia tecnológica, la formación de talento local y el desarrollo de proveedores en áreas como hotelería, transporte, logística, construcción y servicios creativos. Todo ello, además, fortalece el turismo audiovisual y contribuye a consolidar la Marca País.

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