Cordeiro sostuvo que el Gobierno paraguayo logró posicionar con éxito la carne nacional en los mercados internacionales, lo que permitió mejorar los ingresos del sector y generar divisas para la economía. Sin embargo, remarcó que ese mismo impulso exportador obliga a repensar la relación con Brasil para garantizar el abastecimiento interno. “El Gobierno tiene que trabajar para todos los paraguayos. Exportar bien es clave, pero también hay que pensar en la gente”, expresó.
Desde la CCPB, el directivo respaldó la decisión oficial de facilitar la importación de carne desde Brasil cuando los precios externos resultan más bajos. Según explicó, esta estrategia no debilita la relación bilateral, sino que la fortalece. “Brasil es un socio natural. Si en determinado momento su carne está más barata y ayuda a bajar el costo de la canasta familiar, eso también beneficia a Paraguay”, señaló.
Al analizar el intercambio entre ambos países, Cordeiro destacó que Paraguay y Brasil operan con modelos productivos distintos pero complementarios. Mientras Brasil consume cerca del 70% de su producción y exporta el 30%, Paraguay exporta alrededor del 70% y destina solo el 30% al mercado interno. “Son dos realidades diferentes que se pueden equilibrar con reglas claras y cooperación”, afirmó.
En ese sentido, indicó que la actual coyuntura abre una oportunidad para profundizar la relación comercial bilateral más allá de la carne. A su criterio, Paraguay y Brasil deben avanzar en una desburocratización más amplia de los flujos de importación y exportación. “No se trata solo de la carne. Somos países vecinos que hacen muchos negocios y todavía hay demasiados trámites que encarecen el comercio”, dijo.
Cordeiro también descartó que un aumento de importaciones desde Brasil ponga en riesgo la competitividad de la producción paraguaya. Aseguró que el equilibrio se logra si Paraguay continúa vendiendo su carne a mejores precios en el exterior, mientras utiliza la importación como una herramienta puntual para estabilizar el mercado interno. “Exportar más caro y comprar más barato cuando conviene no es una contradicción”, sostuvo.
En esa misma línea, el directivo agregó un punto clave para el futuro de la relación bilateral: el fortalecimiento del stock ganadero paraguayo. Actualmente, Paraguay cuenta con unas 13 millones de cabezas de ganado, una cifra que considera insuficiente para sostener el crecimiento del sector. “Paraguay necesita aumentar su hato ganadero si quiere seguir siendo competitivo”, afirmó.
Para lograrlo, Cordeiro planteó la necesidad de facilitar no solo la importación de carne, sino también la importación de animales para cría desde Brasil. Explicó que hoy esa posibilidad existe, pero enfrenta una alta carga burocrática. “Si encontramos una salida entre los dos países para importar animales con menos trámites, vamos a poder aumentar nuestro stock ganadero y fortalecer la producción nacional”, indicó.
Finalmente, resaltó que la ganadería paraguaya mostró una evolución significativa en los últimos años y advirtió que el país no puede darse el lujo de perder mercados internacionales. “La carne es el producto estrella del Paraguay. Tenemos que seguir promocionándola en el mundo, porque es de excelente calidad y compite de igual a igual con cualquier país de la región”, concluyó.