Máxima seguridad y absorción de la mano de las toallitas húmedas Huggies

Huggies, la marca de pañales y toallitas húmedas para la higiene del bebé de la empresa Kimberly-Clark, presenta su nuevo spot para la línea exclusiva de toallitas húmedas, elaborada con materiales naturales para capturar la suciedad desde la primera pasada, evitando irritaciones...

El comercial desarrollado por la agencia Camilo Producciones, estará en el aire hasta finales de noviembre.
Las toallitas húmedas Huggies están compuestas por fibras de origen natural en un 90%, un 72% agua y un 18% celulosa para absorber y limpiar con extrema suavidad, cuidando la piel del bebé, y una exclusiva fórmula libre de alcohol que no irrita la piel. Asimismo, están clínicamente testeadas y pueden usarse desde bebés recién nacidos en adelante, sin ningún tipo de riesgos.
Las toallitas se presentan en 4 variedades: “Recién Nacido”, “Supreme”, “Active Fresh” y “Classic”.
De esta manera, la marca continúa brindando a las madres calidad e innovación a través de la seguridad de un producto hecho especialmente para el cuidado e higiene de sus bebés.

“Por G. 100.000 uno puede resultar adjudicado hasta de un vehículo”: cómo funcionan los remates judiciales

(Por NL) En muchas oportunidades, las noticias sobre remates judiciales llaman la atención por la posibilidad de adquirir casas o vehículos por montos muy inferiores a su valor de mercado. Sin embargo, estas operaciones también suelen despertar sospechas sobre posibles irregularidades. Para entender las implicancias de las subastas, desde InfoNegocios conversamos con el Dr. Marcelo Rocholl, juez de Primera Instancia en lo Civil y Comercial del 4.º Turno de la Capital, quien aclaró que detrás de cada remate existe un procedimiento judicial que explica por qué determinados bienes terminan adjudicándose por debajo de su valor comercial.

Energía, datos y millones: la oportunidad que Paraguay quiere capitalizar

(Por SR) El auge global de la inteligencia artificial abre una oportunidad para Paraguay, que busca aprovechar su disponibilidad energética para atraer inversiones tecnológicas. Un proyecto de centro de cómputo junto con Taiwán contempla una inversión estimada de entre US$ 300 millones y US$ 500 millones en su primera fase.