En conversación con InfoNegocios, el licenciado en turismo Óscar Rodríguez, miembro del comité internacional de la Feria de Aves de Sudamérica, explicó que el aviturismo también contribuye a generar conciencia ambiental.
“Las aves son consideradas bioindicadores de la salud de los ecosistemas: su presencia puede aportar información sobre el estado de un ambiente, mientras que su desaparición puede advertir sobre posibles alteraciones”.
Para el especialista, conocer la fauna permite comprender mejor los problemas ambientales y la importancia de proteger las áreas naturales.
En cuanto al turismo internacional, Paraguay recibe visitantes provenientes de países como Brasil, Argentina, Colombia, Ecuador y Chile, además de otros mercados. Esta actividad representa una oportunidad para atraer a turistas interesados en la naturaleza y mostrar la diversidad ambiental del país. Asimismo, genera posibilidades para el desarrollo de servicios turísticos, como excursiones guiadas, viajes especializados y visitas a áreas protegidas.
Una actividad que atrae a millones de viajeros
El aviturismo es una modalidad de turismo de naturaleza que consiste en viajar para observar aves en sus hábitats naturales. Según Rodríguez, quien también es docente de Turismo y Naturaleza de la Universidad Americana, se estima que entre 70 y 100 millones de personas realizan viajes para observar aves en el mundo.
“Países como Inglaterra, Estados Unidos, Canadá, Australia, Alemania, Francia, Italia y España cuentan con mercados maduros, mientras que también crece el interés de turistas de América Latina”, señaló.
El aviturismo no se limita a observar aves, sino que también impulsa el conocimiento de los ecosistemas y la conservación de las áreas naturales. Los aficionados suelen investigar previamente las especies que desean encontrar, sus características y los ambientes donde habitan, lo que los lleva a recorrer distintos puntos del país.
Además, esta actividad puede realizarse en familia y no requiere experiencia previa, aunque el especialista recomienda acercarse a clubes de observadores para aprender técnicas de identificación y participar en salidas guiadas.
¿Dónde practicar aviturismo en Paraguay?
“Los parques nacionales y las reservas naturales públicas y privadas son algunos de los lugares recomendados para realizar esta actividad. En el Chaco Central, por ejemplo, existen reservas administradas por colonias menonitas que conservan importantes áreas naturales y están abiertas al público”, explicó Rodríguez.
Para visitar espacios privados, el especialista recomienda realizar reservas con anticipación y, en las áreas protegidas públicas, avisar a los guardaparques para conocer los senderos habilitados y las indicaciones correspondientes.
Estos son algunos de los lugares recomendados para practicar aviturismo en Paraguay:
Refugio Biológico de Mbaracayú (Canindeyú): administrado por Itaipú Binacional, alberga más de 300 especies de aves registradas.
Parque Nacional Teniente Agripino Enciso (Boquerón): ofrece recorridos para observar aves y otras especies de la fauna chaqueña.
Reserva Natural del Bosque Mbaracayú (Canindeyú): cuenta con senderos, miradores y actividades de observación de aves.
Misiones Jesuíticas de Santísima Trinidad del Paraná y Jesús de Tavarangue (Itapúa): forman parte de una iniciativa de la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur) y el Cuerpo de Paz para promover la observación de aves y flores nativas.
Naturaleza y patrimonio cultural
Rodríguez también destacó la relación entre la naturaleza y la identidad cultural paraguaya. “La música, la poesía, la danza y las artesanías incorporan elementos inspirados en aves de nuestro país”, expresó.
Por ello, sostuvo que perder naturaleza también significa perder una fuente de inspiración cultural y resaltó la importancia de impulsar un desarrollo sostenible que permita conservar el patrimonio natural.