Paraguay busca dar un nuevo paso en el aprovechamiento de su capacidad energética para atraer inversiones tecnológicas de gran escala. La compañía estadounidense Crusoe, especializada en infraestructura de inteligencia artificial (IA), anunció una alianza con Araico, desarrolladora paraguaya de energía e infraestructura, para construir un complejo de computación de alto rendimiento que utilizará electricidad proveniente de la represa hidroeléctrica de Itaipú.
El proyecto representa el primer despliegue de servicios de nube de inteligencia artificial de Crusoe en América Latina y contempla el desarrollo de infraestructura capaz de atender tanto a clientes de Estados Unidos como a empresas y organizaciones de la región.
La magnitud potencial de la iniciativa también despertó expectativas sobre su impacto económico. Christopher Landau, subsecretario de Estado de Estados Unidos, quien encabezó una delegación empresarial durante la firma del acuerdo, señaló que el proyecto podría convertirse en la mayor inversión extranjera privada registrada en Paraguay.
“Este proyecto tiene el potencial de convertirse en la mayor inversión extranjera privada en la historia de Paraguay y refuerza los sólidos y duraderos lazos entre nuestros países”, afirmó Landau.
Si bien las compañías todavía no precisaron el monto de inversión correspondiente a esta alianza, las dimensiones anunciadas y su vinculación con el mercado internacional de inteligencia artificial ubican al proyecto entre las iniciativas tecnológicas de mayor proyección para el país.
¿En qué consiste el proyecto y cómo funcionará?
La iniciativa contempla la instalación de infraestructura de computación de alto rendimiento junto a la subestación de Itaipú, con el objetivo de aprovechar la disponibilidad de energía hidroeléctrica renovable para alimentar equipos especializados en inteligencia artificial.
A través de Crusoe Cloud, la instalación buscará atender tanto a clientes de Estados Unidos como a la creciente demanda de servicios de inteligencia artificial y computación en la nube en América Latina.
La primera fase está prevista para mediados de 2027. Según el anuncio de Crusoe, existe la posibilidad de ampliar progresivamente la infraestructura hasta alcanzar 106 megavatios (MW) de capacidad de TI, con opciones de expansión a largo plazo de aproximadamente 280 MW en total.
La disponibilidad de electricidad será uno de los principales factores competitivos para ofrecer estos servicios a clientes de distintos mercados.
El acuerdo también establece funciones diferenciadas entre ambas compañías. Araico estará a cargo del desarrollo local y de la infraestructura del emplazamiento, mientras que Crusoe gestionará y operará la infraestructura de computación destinada a sus servicios de nube.
Para Cully Cavness, cofundador, presidente y director de estrategia de Crusoe, la decisión responde al modelo de negocio de la compañía, que prioriza la instalación de infraestructura digital en regiones con abundantes recursos energéticos.
“Crusoe se fundó con una idea simple: construir infraestructura digital donde la energía sea abundante, accesible y respetuosa con el medio ambiente”, expresó.
¿Está preparado el sistema eléctrico paraguayo?
Aunque la alianza abre nuevas perspectivas para el desarrollo tecnológico, también plantea interrogantes sobre la capacidad del sistema eléctrico paraguayo para abastecer proyectos de alto consumo energético.
Víctorio Oxilia, especialista en energía y exsecretario ejecutivo de la Organización Latinoamericana de Energía (Olade), explicó que la viabilidad de una instalación de estas características dependerá de las decisiones que adopte el país sobre el destino de su electricidad y las inversiones futuras en infraestructura.
“En las condiciones actuales de nuestro sistema eléctrico, para tener un proyecto de esta naturaleza a futuro, hay que tomar una decisión, porque nuestro sistema eléctrico no comportaría las demandas sumadas de las criptomineras que están actualmente operando en el país y una infraestructura tecnológica como la que proponen la alianza Crusoe y Araico”, señaló.
El especialista señaló que las empresas dedicadas a la criptominería representan actualmente una demanda eléctrica considerable. Desde su perspectiva, la incorporación de nuevos proyectos tecnológicos de gran escala obligará a analizar las prioridades de utilización de la energía disponible, especialmente si Paraguay busca ampliar su desarrollo industrial.
Oxilia consideró que las infraestructuras vinculadas con la inteligencia artificial podrían generar mayores oportunidades de desarrollo que otras actividades de elevado consumo eléctrico, siempre que el país consiga aprovecharlas para construir capacidades tecnológicas propias.
“Son proyectos estratégicos, la inteligencia artificial es la base de una nueva economía. Entonces, para que esto sea beneficioso, debemos involucrar a nuestros especialistas, a nuestros profesionales”, manifestó.
No obstante, una expansión de este tipo podría representar desafíos para el abastecimiento eléctrico a futuro si el país no acompaña el crecimiento de la demanda con nuevas inversiones en generación e infraestructura.
La inversión también podría impulsar el desarrollo energético
Más allá de la capacidad actual del sistema, Oxilia identificó una oportunidad para atraer capital destinado al fortalecimiento del sector eléctrico.
Un emprendimiento respaldado por compañías internacionales con capacidad financiera podría contribuir a generar condiciones para nuevas inversiones en generación de electricidad.
En ese escenario, consideró que incluso podrían desarrollarse esquemas de generación propia o complementaria que permitan acompañar el crecimiento de la demanda tecnológica, aunque estas posibilidades todavía dependen de decisiones y acuerdos futuros.
Sin embargo, advirtió que Paraguay necesitará fortalecer su institucionalidad para aprovechar adecuadamente inversiones de esta magnitud.
Entre los aspectos que considera prioritarios, mencionó la creación de un organismo regulador del sector eléctrico que sea independiente y técnico, así como una mayor capacidad de planificación energética desde el Estado.
Para Oxilia, estas condiciones permitirían abordar las decisiones sobre grandes inversiones desde una perspectiva estratégica de desarrollo nacional y no únicamente desde los intereses comerciales de las empresas participantes.
Paraguay ingresa a un escenario tecnológico de mayor escala
La llegada de Crusoe también representa una oportunidad para fortalecer el posicionamiento internacional de Paraguay como destino de inversiones vinculadas con la tecnología y la inteligencia artificial.
Oxilia destacó que la compañía estadounidense ya desarrolla proyectos internacionales asociados con infraestructura tecnológica y energía renovable, por lo que su desembarco puede contribuir a despertar el interés de otros inversionistas.
El especialista mencionó como antecedentes las operaciones de Crusoe en países como Noruega e Islandia, mercados que también cuentan con importantes recursos de generación renovable.
“Estamos en un club muy exclusivo”, expresó al referirse a la posibilidad de que Paraguay se incorpore a este grupo de destinos para infraestructura tecnológica de alto rendimiento.
El desafío de convertir la inversión en empleo y desarrollo tecnológico
Uno de los principales interrogantes que plantea el proyecto es cuánto de su potencial económico podría trasladarse efectivamente al desarrollo de empresas, profesionales e industrias tecnológicas paraguayas.
Para Oxilia, la instalación de infraestructura de inteligencia artificial no garantiza por sí sola una transformación del ecosistema empresarial nacional. Su impacto dependerá de la capacidad del país para vincular esta inversión con universidades, profesionales especializados y nuevos emprendimientos.
Es fundamental promover la participación de instituciones académicas y especialistas en computación, con el objetivo de generar empresas capaces de utilizar los servicios que ofrecerá la nueva infraestructura.
Una política de desarrollo tecnológico permitiría ampliar los beneficios económicos del proyecto, al facilitar la creación de negocios vinculados con los servicios de computación, el procesamiento de datos y las aplicaciones de inteligencia artificial.