La transparencia en la supervisión bancaria, la igualdad de condiciones regulatorias y la confianza en las instituciones se instalaron en el centro del debate económico paraguayo. Los cuestionamientos planteados por la Asociación de Bancos del Paraguay (Asoban) a las respuestas brindadas por el Banco Central del Paraguay (BCP) ante los pedidos de informes del Senado abrieron una discusión que va más allá de las entidades financieras y plantea interrogantes sobre sus posibles repercusiones en el clima de negocios, el acceso al financiamiento y las decisiones de inversión.
Desde el sector empresarial advierten que la incertidumbre institucional puede traducirse en mayores costos económicos. Representantes del ecosistema fintech consideran que una discusión pública sobre los mecanismos de supervisión no necesariamente constituye una señal negativa, siempre que las instituciones respondan con claridad y transparencia.
Asoban reclama mayor transparencia e igualdad regulatoria
A través de un comunicado titulado Es igualdad ante la ley y transparencia, no guerra comercial, Asoban manifestó que las respuestas proporcionadas por el BCP a los requerimientos del Senado, aunque fueron presentadas dentro del plazo establecido, no lograron despejar las principales inquietudes relacionadas con el ejercicio de la supervisión bancaria.
El gremio rechazó que sus cuestionamientos respondieran a intereses comerciales y recordó que había presentado sus preocupaciones ante el organismo regulador en junio de 2025 y septiembre de 2026, mediante comunicaciones institucionales que no tuvieron difusión pública.
Uno de los principales puntos planteados por Asoban se refiere a la exposición crediticia de una entidad financiera frente a empresas vinculadas a su propio grupo económico y a la razonabilidad de estas operaciones conforme a la Ley de Bancos y sus reglamentaciones.
Asimismo, solicitó que el BCP informe sobre la solvencia de las entidades que recibieron facilidades en procesos de fusión, aplicando criterios uniformes respecto al reconocimiento de pérdidas diferidas, el cálculo del patrimonio efectivo y el tratamiento de las participaciones en empresas del mismo grupo.
La asociación también sostuvo que las medidas correctivas no necesariamente deben esperar la conclusión de un sumario administrativo, al señalar que la legislación permite adoptar acciones de regularización independientemente de las eventuales sanciones.
El gremio insistió en que una mayor claridad sobre los procedimientos de supervisión contribuiría a despejar las dudas del mercado, preservar la credibilidad del regulador y garantizar que todas las entidades financieras operen bajo los mismos criterios.
La incertidumbre institucional tiene un costo para las empresas
Para Laura Ramos, presidenta del Club de Ejecutivos del Paraguay, la discusión sobre la transparencia y la previsibilidad en la supervisión financiera tiene implicancias que van más allá del sector bancario, debido a su relación directa con la confianza empresarial y las condiciones de inversión.
“La transparencia y la previsibilidad son fundamentales para generar confianza. Un sistema financiero sólido requiere instituciones independientes, reglas claras y criterios técnicos aplicados de manera consistente”, expresó.
La confianza institucional es un componente indispensable para atraer inversiones y sostener el crecimiento económico. Desde esta perspectiva, la estabilidad financiera no depende únicamente de indicadores macroeconómicos favorables, sino también de la fortaleza de las instituciones encargadas de garantizar el cumplimiento de las normas.
Uno de los principales riesgos señalados por la representante empresarial es el efecto que puede tener la incertidumbre sobre las decisiones del sector privado, especialmente en materia de financiamiento e inversiones.
“Tiene un costo económico. Puede afectar la percepción de riesgo, encarecer el financiamiento y postergar decisiones de inversión”, advirtió Ramos.
Una mayor percepción de riesgo podría repercutir en las condiciones de acceso al crédito y en la planificación de proyectos que requieren financiamiento de mediano y largo plazo. Por ello, la representante consideró fundamental que los cuestionamientos relacionados con la supervisión financiera sean abordados mediante mecanismos institucionales, con transparencia y rigor técnico.
La presidenta del Club de Ejecutivos también remarcó que la independencia de los organismos de control, la aplicación uniforme de las normas y la rendición de cuentas constituyen condiciones esenciales para garantizar la seguridad jurídica y la competitividad del país.
“Paraguay necesita consolidar un entorno donde las reglas sean claras, previsibles e iguales para todos. La estabilidad macroeconómica debe estar acompañada de una institucionalidad sólida que garantice confianza y competitividad”, afirmó.
El debate puede fortalecer la confianza
Para Diego García, vicepresidente de la Cámara Paraguaya de Fintech, los cuestionamientos públicos no necesariamente representan una señal de debilidad institucional, sino que pueden contribuir a fortalecer la confianza en el sistema, siempre que estén acompañados de respuestas claras por parte de las autoridades.
“Lo vemos como un debate sano y propio de un sistema financiero maduro. Que la sociedad, los actores del mercado y los medios pidan más información no es una señal de debilidad, sino de exigencia, y eso es bueno”, manifestó.
García destacó que Paraguay cuenta con una estabilidad financiera construida durante décadas y consideró que el BCP dispone de la capacidad técnica e institucional necesaria para brindar las aclaraciones que demanda el mercado.
Desde la perspectiva del ecosistema fintech, uno de los aspectos centrales es garantizar que los criterios regulatorios sean previsibles y se apliquen de manera consistente a los distintos participantes del sistema.
En ese sentido, contar con reglas claras y criterios uniformes para bancos, financieras, cooperativas y empresas fintech contribuye a generar condiciones de competencia, innovación y crecimiento.
García señaló que Paraguay ha avanzado en materia regulatoria y que el contexto actual representa una oportunidad para continuar fortaleciendo la uniformidad de los mecanismos de supervisión.
La Cámara Paraguaya de Fintech participa activamente en mesas de trabajo sobre regulaciones con instituciones como la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT), el BCP, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic), el Ministerio de Industria y Comercio (MIC) y el Congreso Nacional.
Esta articulación forma parte del trabajo que desarrolla el sector para acompañar la evolución del marco normativo y contribuir al fortalecimiento del ecosistema financiero.
¿Qué señales recibe el inversionista?
Uno de los principales interrogantes que surgen de la discusión es cómo interpretan los inversionistas los cuestionamientos públicos a los mecanismos de supervisión financiera.
Para García, los fundamentos económicos e institucionales del país siguen constituyendo elementos centrales al momento de evaluar oportunidades de inversión.
“Un inversor serio mira los fundamentos. Los fundamentos del sistema financiero paraguayo son sólidos: estabilidad macroeconómica, un banco central con reconocida credibilidad y un sector que ha demostrado capacidad de respuesta”, señaló.
El representante fintech consideró que la existencia de cuestionamientos públicos también puede interpretarse como una señal de que las instituciones están sometidas a escrutinio y de que existen espacios para mejorar sus procedimientos.
“Lo que el inversor necesita ahora es ver que ese debate se traduce en respuestas claras y en reglas cada vez más transparentes”, afirmó.
En esa misma línea, sostuvo que la mejor manera de proteger la confianza del mercado consiste en atender las inquietudes mediante información precisa, transparencia y plazos definidos.
García añadió que la Cámara Paraguaya de Fintech mantiene su disposición a colaborar con el BCP y los demás participantes del sistema financiero para contribuir a que el debate derive en mejoras institucionales.
De esta manera, las posturas de ambos gremios consultados coinciden en un aspecto fundamental: la confianza constituye un activo indispensable para el desarrollo económico, aunque sus representantes ponen énfasis en dimensiones diferentes. Mientras el Club de Ejecutivos advierte sobre los costos potenciales de la incertidumbre institucional, la Cámara Paraguaya de Fintech considera que una discusión abierta puede contribuir al fortalecimiento del sistema si se traduce en mayor claridad regulatoria.