La Secretaría Nacional de Cultura (SNC) declaró al cocido tradicional paraguayo Patrimonio Cultural Inmaterial, en reconocimiento a las técnicas, conocimientos y costumbres vinculados con su preparación y consumo, transmitidos de generación en generación.
La declaratoria se realizó en el Centro Cultural del Puerto de Asunción, durante el conversatorio “La yerba mate paraguaya: Orgullo Nacional”, que congregó a representantes de instituciones públicas, productores y referentes del sector yerbatero.
Pero ¿qué significa realmente para las marcas? Desde InfoNegocios conversamos con Oscar Ortega, director titular de Arcoiris y Cocido Quemado Don Fernando, quien destacó la importancia de esta distinción para las marcas nacionales productoras y las empresas que mantienen viva la tradición.
“Para nosotros, sinceramente, este reconocimiento supone un gran apoyo a las productoras nacionales, porque el cocido no es solamente una bebida que se consume cotidianamente, sino que también es identidad paraguaya”, expresó Ortega.
Desde la perspectiva del empresario, el reconocimiento representa una oportunidad para aprovechar comercialmente esta distinción. “Estamos muy contentos y vamos a realizar acciones comerciales y publicitarias para festejar esta declaración, con ofertas puntuales del cocido quemado y del cocido soluble”.
La permanencia del cocido también depende de su capacidad de adaptarse a los hábitos actuales sin perder su esencia. “Es un gran orgullo para los paraguayos que se reconozca algo propiamente nuestro. Creo que esto nos da fuerza para impulsar el consumo y la difusión del cocido quemado, y este es el momento ideal. Debemos aprovechar esta declaración como patrimonio del Paraguay para expandir el mercado a través de la publicidad”, sostuvo.
También manifestó su intención de difundir la bebida de manera más amplia, “no solamente entre los jóvenes, sino también a nivel regional y, por qué no, en todo el mundo”.
Entre las variantes, mencionó el cocido con cáscara de naranja, anís o vainilla. A su criterio, estas alternativas pueden contribuir a renovar la propuesta y mantener vigente la bebida. Asimismo, resaltó su presencia en establecimientos internacionales.
“Creo que es un sabor que nos devuelve a nuestra niñez. Por ejemplo, he ido a cafeterías internacionales y el cocido paraguayo ya está en el menú, acompañado de chipitas y mbejú. Creo que ese reconocimiento tiene un valor incalculable”, expresó.
“Hay que innovar con versiones de la bebida para que permanezca por siempre en el gusto y la preferencia de los paraguayos”, agregó.
La declaración del cocido paraguayo como Patrimonio Cultural Inmaterial representa una oportunidad para que las marcas nacionales fortalezcan su presencia en el mercado, impulsen nuevas estrategias de promoción y acerquen esta tradición a otras generaciones.