Quemó el pasto de la casa de su mamá y terminó creando un negocio que hoy vende fogoneros en todo el país

(Por NL) Lo que empezó como una fogata improvisada en el patio de la casa familiar durante la pandemia terminó convirtiéndose en un emprendimiento que hoy comercializa fogoneros, parrillas y muebles rústicos a clientes de distintos puntos del país. Detrás de El Fogón del Patio está Enrique Román Helbing, un joven de 28 años que encontró una oportunidad de negocio en medio del encierro y de una anécdota familiar que todavía recuerda entre risas.

“Le quemamos todo el pasto del patio a mi mamá”, contó Enrique al recordar aquellos días de pandemia en los que, como muchas personas, pasaba más tiempo en casa buscando formas de compartir y distraerse.

La reacción de su madre fue inmediata: le pidió que dejara de improvisar fogatas con ladrillos en el jardín y que se fabricara “un fogonero como la gente”. Sin saberlo, esa recomendación terminaría marcando el inicio de un negocio.

Enrique decidió mandar hacer un fogonero para uso personal y subió una foto a sus redes sociales. La respuesta fue inesperada. En cuestión de horas comenzaron a llegar preguntas sobre dónde podía comprarse uno igual. “Ahí dije: esto puede ser un negocio”, recordó.

Con un pequeño capital inicial, fabricó una primera tanda de fogoneros que se vendieron completamente en un solo día. A partir de ahí creó la marca, desarrolló un logo, consiguió un socio y montó un taller para aumentar la producción.

El emprendimiento nació en un contexto donde las reuniones al aire libre, las fogatas y los encuentros en casa comenzaron a ganar protagonismo. Enrique aseguró que fue uno de los primeros en apostar por este tipo de productos en Paraguay durante la pandemia.

“Explotó muchísimo. La gente empezó a preguntar de dónde conseguía y dónde podían comprar”, explicó.

Los primeros clientes llegaron a través de redes sociales, familiares y contactos cercanos. Incluso su mamá, después de ver el movimiento que generaban las ventas, terminó sorprendiéndose por el potencial del negocio.

“Me decía que había un negocio bastante grande y que tenía que meterle pata”, comentó entre risas.

Con el tiempo, El Fogón del Patio dejó de enfocarse únicamente en los fogoneros y comenzó a incorporar otros productos para mantener ventas durante todo el año. Hoy también ofrecen parrillas, mesas rústicas, espejos decorativos y accesorios vinculados a espacios exteriores y encuentros sociales.

Actualmente, el producto estrella es el llamado “kit 3 en 1”, un fogonero de 60 centímetros de diámetro que incluye parrilla y una estaca desmontable para cocinar.

“Es un producto súper completo porque podés usarlo solamente como fogata o también para cocinar. La idea es que sea funcional para compartir”, explicó.

El kit tiene un costo aproximado de G. 1.100.000 y el emprendimiento realiza envíos a todo el país mediante transportadoras y delivery. Aunque no cuentan con un local físico propio, comercializan principalmente de manera online y también a través de algunos puntos de venta aliados.

Pero, más allá de los productos, Enrique aseguró que el objetivo del emprendimiento va por otro lado.

“Más que vender un producto, quiero vender la experiencia. Compartir con tu gente, sentarse alrededor del fuego, hablar y vivir ese momento”, afirmó.

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