Café Corner nació hace más de 28 años vinculada a las máquinas expendedoras de café y, según Marcelo, fue la primera empresa en incorporar café italiano a este sistema en el mercado local. Con el tiempo, la compañía sumó vasos y batidores biodegradables, una tostadora propia y café de especialidad para máquinas, hoteles, restaurantes y confiterías. También desarrolló la marca Inspiración y una línea de 33 jarabes para cafés, sodas italianas y cócteles sin alcohol.
En este proceso de crecimiento, Marcelo estuvo acompañado por su familia, entre ellos su señora, la ingeniera Graciela Mendiburo de Ferraris, y su hijo Alessandro Ferraris Mendiburo, quienes forman parte de la historia y el desarrollo de la empresa.
La instalación de su propia tostadora marcó otro paso dentro de la evolución de Café Corner. La empresa comenzó a utilizar granos de especialidad para sus máquinas y para el segmento gastronómico, mientras amplió su producción local. “Siempre creímos que en Paraguay se pueden hacer las cosas muy bien. Por eso tuvimos una evolución muy grande en los últimos dos años”, comentó Marcelo.
El empresario también destacó el cambio en los hábitos de consumo. “El consumidor paraguayo ha aprendido de café. Se ha instruido y está exigiendo mejor calidad, mejor producto y mejor atención y servicio”, sostuvo. En respuesta a esta demanda, Café Corner prepara el lanzamiento de máquinas expendedoras con café de especialidad destinadas principalmente a oficinas.
La expansión también alcanzó la estructura industrial. La primera planta ya fracciona azúcar y edulcorantes y realiza el tostado de café, mientras que la segunda permitirá aumentar el volumen de producción y trabajar ambas instalaciones en paralelo. En este punto, Marcelo aclaró que la empresa se está preparando para iniciar los trámites de habilitación de la segunda planta ante INAN-DINAVISA, por lo que el nuevo establecimiento todavía se encuentra en proceso previo a su puesta en funcionamiento.
La empresa también incorporó una línea semiautomática para fraccionar café soluble, además de nuevas mezcladoras y equipamiento para ampliar sus procesos.
“Dejamos de depender de intermediarios y generamos valor agregado en Paraguay, fraccionando nuestro propio café soluble”, explicó Marcelo. A esta expansión se suma el desarrollo de productos para terceras empresas, una línea que comenzó a crecer a partir de pedidos de compañías interesadas en comercializar productos con sus propias marcas. La firma incluso recibió consultas de empresarios de Chile y Uruguay.
En paralelo, Café Corner desarrolla desde hace dos años el proyecto QR Vending, que incorpora sistemas de pago mediante códigos QR para el consumo dentro de empresas. La compañía trabaja esta solución junto con Control Vending y prepara nuevos productos para los próximos años.
Marcelo también señaló que el crecimiento del negocio responde a un consumidor que busca mayor variedad y calidad. “El consumidor paraguayo empezó a consumir más. La gente lo aprecia, lo busca y sabe pedir; entiende más de café que antes”, afirmó.
Al mismo tiempo, mencionó como desafíos el aumento internacional del costo de las materias primas y el contrabando. Con más de 28 años de trayectoria, una segunda planta en preparación para avanzar hacia su habilitación y nuevos productos en desarrollo, Café Corner busca acompañar la evolución del mercado y mantener su apuesta por el café de especialidad.