Ahora pisa fuerte con botas: Boxes calzados espera cerrar el 2023 con 25% más de ventas

La marca nacional Boxes está enfocada en la ampliación de su fábrica y producción para cubrir la demanda actual, además pretenden utilizar materia prima 100% nacional, desde los insumos hasta el ensamblado y armado.

Según la CEO de Boxes, Ileana Herrera, la empresa superó la facturación de los niveles previos a la pandemia. Por lo tanto, el promedio de crecimiento interanual oscila entre el 12% y 20%.

Además, durante esta temporada de frío, las botas cortas son las más populares, “pero no lejos están los sneakers, tanto masculinos y femeninos, caracterizados por estar realizados íntegramente en cuero”, afirmó.

En orden de demanda le siguen las botas largas, los stilettos y las chatitas.

“Para terminar la temporada de invierno dependemos mucho del clima. Al momento de tener un clima más frío, las ventas de botas se disparan, pero también tomamos en cuenta que los clientes consideran a las botas como atemporales”, comentó.

Asimismo, agregó que están planeando y fabricando la nueva colección, y con todo esto, esperan cerrar el año con un incremento en las ventas del 20% al 25% en relación al 2019.

En cuanto a proyectos, se enfocan en el crecimiento de la fábrica y producción, para así cubrir la demanda total requerida. Además, teniendo en cuenta que muchos insumos tradicionalmente siempre fueron importados, y generan sobrecosto, están trabajando en la elaboración de materia prima local. De este modo, podrán obtener una producción 100% nacional y con mano de obra local.

“La idea es poder contar con los calzados 100% paraguayos, desde los insumos al ensamblado y armado”, remarcó.

Actualmente, Boxes Calzados emplea directamente a 60 personas y a más de 100 familias de forma indirecta.

Cuando la IA lava activos: la investigación de un abogado paraguayo que pone a Europa a debatir quién responde por el delito

(Por NL) El desarrollo de la inteligencia artificial en las películas parecía algo muy futurista; sin embargo, hoy forma parte del debate jurídico internacional. Los sistemas de inteligencia artificial capaces de decidir, aprender y ejecutar maniobras de lavado de dinero sin que una persona intervenga en cada operación obligan a replantear uno de los principios básicos del derecho penal: ¿quién es el responsable cuando el delito lo ejecuta un algoritmo? Esa fue la pregunta que el abogado paraguayo José Fernández Zacur llevó al Congreso Internacional sobre Prevención y Represión del Lavado de Activos, en la Universidad de Santiago de Compostela, España, donde presentó una investigación que despertó el interés de algunos de los principales penalistas de Europa.