Base Base pone en la mira al mercado internacional (y pronto lanzará su repelente para niños)

Base Base SA amplió su oferta de artículos y si bien la empresa se enfoca en abastecer al mercado local, con la mudanza de su planta, se proponen triplicar su producción para contemplar la exportación.

“Nos sentimos orgullosos como empresa porque siempre estamos innovando en productos de calidad y diversidad para satisfacer la demanda y necesidad de nuestros clientes”, expuso Ricardo Maluff, director de la firma. Informó también que Base Base SA, como empresa, posee diferentes marcas en distintas líneas de productos.

Según el director, disponen de más de 500 ítems, que pertenecen a distintas marcas, entre ellas Limpia Bien, Alexia, Bacterikill, Furia y Knock Out. Y la línea más completa de productos de limpieza y cuidado del hogar es la de Base Base.

Particularmente con esta marca lanzarán este año el primer repelente para niños, para así completar la oferta, que viene en diferentes presentaciones como aerosol, líquido y crema.

“En el año 2023 hemos concretado la mudanza de la planta de producción en la ciudad de Itá, con una infraestructura modelo y de vanguardia, teniendo en cuenta el layout necesario para cada línea de productos, con tecnología de punta, seguridad y cuidando el medioambiente”, dijo.

Anteriormente la planta de producción se encontraba en Fernando de la Mora y esta nueva fábrica de Itá demandó entre US$ 6 y US$ 7 millones de inversión. El objetivo es triplicar la producción existente.

Actualmente, se concentran casi exclusivamente en el abastecimiento de la demanda interna, pese a tener solicitudes de firmas internacionales. Aunque con la habilitación de su nueva sede, empezarán a exportar, sin descuidar la demanda interna.

Por último, Maluff reconoció la fidelidad de los clientes que acompañan la preferencia hacia esta marca desde hace décadas.

Cuando la IA lava activos: la investigación de un abogado paraguayo que pone a Europa a debatir quién responde por el delito

(Por NL) El desarrollo de la inteligencia artificial en las películas parecía algo muy futurista; sin embargo, hoy forma parte del debate jurídico internacional. Los sistemas de inteligencia artificial capaces de decidir, aprender y ejecutar maniobras de lavado de dinero sin que una persona intervenga en cada operación obligan a replantear uno de los principios básicos del derecho penal: ¿quién es el responsable cuando el delito lo ejecuta un algoritmo? Esa fue la pregunta que el abogado paraguayo José Fernández Zacur llevó al Congreso Internacional sobre Prevención y Represión del Lavado de Activos, en la Universidad de Santiago de Compostela, España, donde presentó una investigación que despertó el interés de algunos de los principales penalistas de Europa.