Paraguay diversifica exportación: cáñamo y reciclados, los rubros en auge (mantiene liderazgo en azúcar inorgánica y petitgrain)

Las exportaciones de productos nacionales han evolucionado y se han diversificado en los últimos años, aseguró Josefina Duarte, miembro del directorio de la Cámara Paraguaya de Exportadores (Capex).

La ejecutiva subrayó que existen rubros cuya dinámica de exportación es exponencial y ejemplificó al cáñamo; dijo que “se están exportando incluso alimentos con aceite de cannabis para Centroamérica”.

Otro rubro en auge es la exportación de reciclados (residuos de plásticos, metales, vidrios). “Mayoritariamente se manda al Brasil. Tenemos que tener en cuenta que acá hay un porcentaje alto de reciclados; es una gran cosa porque da mucho trabajo a mucha gente”, contó.

Nuevos rubros

Aunque las estrellas del comercio exterior siempre fueron la carne y la soja, expresó que “hay que tener en cuenta que somos primeros en exportaciones de azúcar inorgánica y de petitgrain, un producto muy antiguo en Paraguay que se usa muchísimo para base de los perfumes. Somos uno de los países más productores”.

Otro rubro que está tomando terreno en exportación es la carne de cerdo tras las nuevas aperturas de mercado. Además, consideró que beneficia a pequeñas granjas que podrán abastecer la producción local. “Mueve una economía muy grande para la gente del interior del país. Eso significa que hay más mercado para las familias campesinas que crían cerdos”, aseguró.

Más tecnología para poder exportar

La directiva destacó el rol de la tecnología en la democratización de los procesos de exportación a través de la Ventanilla Única de Exportación (VUE), resaltando que las formas de exportar han evolucionado con la implementación de tecnología lo que permitió el acceso de pequeñas empresas al círculo del comercio exterior.

Aunque la VUE está vigente desde hace 20 años, su continua actualización de software, hecho por paraguayos, permitió que rubros no convencionales y pymes por igual accedan a exportar, es decir, todos pueden hacerlo siempre que cumplan los requisitos; y además los trámites están digitalizados, hecho que facilitó el trabajo durante la pandemia.

“Lo que antes se hacía en 44 días de gestiones, hoy se hace en dos días o en unas horas - dependiendo de qué certificado se necesite para exportar- y es posible hacer todo en forma virtual”, resaltó.

Agregó que Capex conforma, junto con el Centro de Despachantes de Aduanas y Capeco, un consorcio que hace a la sostenibilidad de la VUE. “Antes habían pocos exportadores porque los que podían hacer todos esos trámites tan engorrosos y en distintas instituciones eran las empresas grandes. Y los pequeños tenían que irse a entidades que se ocupaban de exportar, pero no eran ellos los exportadores”, comentó.

Es así que con el sistema de la VUE cualquier pequeña empresa puede buscar en forma virtual un mercado e inscribirse como exportadora y realizar por sí misma la exportación, porque se dan las condiciones para los pequeños y los grandes al facilitarles los trámites y los certificados en forma virtual.

“Lo más importante es que el software se hizo con técnicos paraguayos capacitados. Son los que crearon y sostienen este proyecto y hace que si tiene problemas pueda ser atendido de inmediato”, resaltó. Actualmente, la VUE cuenta con 70.000 inscritos.

Infraestructura

Con respecto a la infraestructura que se tiene para exportar expuso que el 80% de los envíos se desarrollan por vía fluvial, por lo que está por verse qué tan eficiente será el Corredor Bioceánico.

“Para que haya un beneficio con la bioceánica falta todavía compensar muchas cuestiones, faltan algunos ajustes en precios, porque todavía no hay tanta competitividad como para usar eso en sustitución de los ríos para la exportación”, relató.

Cuando la IA lava activos: la investigación de un abogado paraguayo que pone a Europa a debatir quién responde por el delito

(Por NL) El desarrollo de la inteligencia artificial en las películas parecía algo muy futurista; sin embargo, hoy forma parte del debate jurídico internacional. Los sistemas de inteligencia artificial capaces de decidir, aprender y ejecutar maniobras de lavado de dinero sin que una persona intervenga en cada operación obligan a replantear uno de los principios básicos del derecho penal: ¿quién es el responsable cuando el delito lo ejecuta un algoritmo? Esa fue la pregunta que el abogado paraguayo José Fernández Zacur llevó al Congreso Internacional sobre Prevención y Represión del Lavado de Activos, en la Universidad de Santiago de Compostela, España, donde presentó una investigación que despertó el interés de algunos de los principales penalistas de Europa.