Así lo evaluó para InfoNegocios Pablo Zabala, presidente de la Cámara Paraguaya de Servicios y Tercerización (Capaser), quien destacó que la demanda se mantuvo firme durante los primeros seis meses del año, impulsada por compañías que buscan una mayor flexibilidad operativa y socios estratégicos capaces de aportar valor a sus negocios.
“La tercerización dejó de ser vista únicamente como una herramienta de reducción de costos y pasó a ocupar un lugar más estratégico”, señaló Zabala. En ese sentido, explicó que las empresas recurren cada vez más a proveedores especializados para profesionalizar procesos, mejorar la experiencia del cliente y adaptarse con mayor rapidez a un mercado en constante cambio.
Ese giro también se refleja en los servicios más demandados. Durante el semestre crecieron los requerimientos de atención al cliente, contact center, soporte operativo, cobranzas, procesos administrativos, tecnología y talento bilingüe. Paralelamente, comenzó a consolidarse una demanda creciente de soluciones vinculadas con la automatización, la inteligencia artificial (IA) y la optimización de la experiencia del cliente.
Para Capaser, actualmente las organizaciones ya no buscan simplemente delegar una tarea específica, sino encontrar aliados capaces de optimizar procesos, medir resultados y acompañar la evolución de sus modelos de negocio.
El buen desempeño del sector convive, sin embargo, con desafíos que condicionarán su crecimiento durante los próximos años.
El primero es la disponibilidad de talento. Zabala sostuvo que Paraguay necesita acelerar la formación de profesionales con habilidades técnicas, digitales y comunicacionales, además de fortalecer el dominio de idiomas, un requisito cada vez más valorado por las empresas que prestan servicios tanto al mercado local como al exterior.
A ello se suma la necesidad de mantener la competitividad frente a otros países de la región que también buscan posicionarse como exportadores de servicios.
Otro punto clave es contar con una mayor previsibilidad regulatoria y con políticas públicas que acompañen el desarrollo de una industria con potencial para convertirse en una importante generadora de empleo joven y formal.
Sin embargo, la preocupación más inmediata está relacionada con el comportamiento del tipo de cambio.
Según explicó el presidente de Capaser, la apreciación del guaraní frente al dólar llegó a representar, en algunos momentos, un impacto cercano al 25% sobre la competitividad de las empresas exportadoras de servicios. Como buena parte de la facturación se realiza en dólares, mientras que una porción significativa de los costos está denominada en moneda local, la caída del tipo de cambio reduce los márgenes y puede afectar las decisiones de inversión, contratación y expansión.
“Paraguay tiene una gran oportunidad en la exportación de servicios, pero necesitamos cuidar las condiciones de competitividad para no perder espacio frente a otros países de la región”, advirtió.
La IA cambia el negocio, pero no reemplaza a las personas
La inteligencia artificial aparece como otro de los grandes ejes de transformación del sector.
Desde Capaser consideran que la automatización seguirá desplazando tareas repetitivas y transaccionales, lo que obligará tanto a las empresas como a los trabajadores a desarrollar nuevas competencias. Sin embargo, lejos de interpretar este fenómeno como una amenaza, creen que representa una oportunidad para crear servicios de mayor valor agregado y nuevos perfiles laborales.
La clave, según Zabala, estará en preparar al talento para trabajar junto con la tecnología, incorporando capacidades de supervisión, análisis, resolución de problemas y criterio profesional.
Además, estiman que, una vez superada la primera ola de automatización, volverá a cobrar mayor relevancia el componente humano en aquellos procesos en los que la empatía, la confianza y la capacidad para resolver situaciones complejas continúan siendo un diferencial competitivo.
De cara a la segunda mitad del año, Capaser mantiene una visión optimista, aunque condicionada a varios factores: fortalecer la formación de talento, profundizar la articulación entre el sector privado, la academia y el Estado, generar reglas claras para atraer inversiones e impulsar políticas que favorezcan la exportación de servicios.
Desde la cámara aseguran que Paraguay reúne condiciones atractivas para consolidarse como un hub regional de servicios tercerizados, gracias a su estabilidad macroeconómica, su ubicación estratégica, sus costos competitivos y su población joven.
El desafío ahora será convertir esas ventajas en una estrategia sostenida de crecimiento, incorporando más tecnología, generando empleos de mayor calidad y cuidando variables como la competitividad cambiaria, para que el país pueda seguir ganando espacio en un mercado regional cada vez más disputado.