En su comunicado de agosto, la banca matriz señaló que la economía paraguaya continúa evolucionando en línea con la proyección de crecimiento de 4,5% para 2026. El Indicador Mensual de Actividad Económica del Paraguay (IMAEP) registró en junio una expansión interanual de 5,6%, mientras que, excluyendo agricultura y binacionales, el crecimiento fue de 5%. Los principales impulsos provinieron de servicios, agricultura, electricidad y agua.
También se mantiene el dinamismo comercial. El Estimador Cifras de Negocios (ECN) creció 4,1% interanual, favorecido por mayores ventas de vehículos, productos químico-farmacéuticos, materiales de construcción, prendas de vestir y equipamientos del hogar. En el acumulado, el IMAEP avanzó 5,6% y el ECN, 4,5%.
En materia de precios, el IPC registró una variación mensual de -0,1% en julio, influenciado por reducciones en combustibles, frutas, verduras y algunos productos cárnicos. La inflación interanual se ubicó en 1,6%, mientras que la inflación sin alimentos y energía alcanzó 1,3%. Las expectativas para los próximos 12 meses y para el horizonte de política monetaria permanecen ancladas en 3,5%.
El BCP anticipa, sin embargo, que la inflación aumentará gradualmente durante los próximos meses hasta alcanzar 3,3% en diciembre de 2026 y converger posteriormente hacia la meta de 3,5%. En este contexto, considera que mantener la TPM en 5,50% es coherente con una posición neutral de la política monetaria.
En el frente externo, el organismo advirtió sobre la incertidumbre asociada a los precios internacionales de la energía. El petróleo Brent permanece alrededor de USD 90 por barril debido al conflicto en Medio Oriente y a los riesgos para el suministro. Asimismo, los precios de la soja, el maíz y el trigo aumentaron durante las últimas semanas.
El CPM continuará monitoreando los factores internos y externos que puedan afectar la trayectoria de los precios. La próxima reunión está prevista para el 21 de septiembre.