El reporte destaca que la economía local siguió mostrando dinamismo durante los primeros meses del año. En el cuarto trimestre de 2025, el Producto Interno Bruto (PIB) creció 6,2% interanual, impulsado principalmente por los servicios y la agricultura, además de manufacturas y construcción.
Desde el enfoque del gasto, el crecimiento estuvo explicado principalmente por el consumo privado y la inversión. La formación bruta de capital registró un aumento interanual de 13,7% en el cuarto trimestre, mientras que el consumo privado avanzó 5,7%.
El BCP también resaltó que el Indicador Mensual de la Actividad Económica del Paraguay (IMAEP) continuó mostrando un buen desempeño en el primer trimestre de 2026, con una expansión acumulada de 4,7% a marzo. El sector primario lideró el crecimiento con un avance de 7,7%, seguido de servicios (4,8%) y el sector secundario (3,2%).
En paralelo, el mercado laboral mostró mejoras. La tasa de desocupación bajó a 5,3% en el primer trimestre de 2026, mientras que el empleo total aumentó en 117.000 personas respecto al mismo periodo del año anterior, equivalente a una expansión interanual de 3,8%. Las industrias manufactureras lideraron la generación de puestos laborales.
En cuanto a las proyecciones, el Banco Central mantuvo su estimación de crecimiento económico de 4,2% para 2026, aunque realizó algunas recomposiciones internas entre sectores y componentes del gasto. La agricultura pasó de una previsión de 2,2% a 3,2%, mientras que la inversión fija moderó su expectativa de crecimiento de 3,6% a 2,2%.
El informe también señaló que la inflación interanual continuó desacelerándose en los primeros meses del año, ubicándose en 2,3% en abril, favorecida principalmente por una menor incidencia de los bienes. En este contexto, el Comité de Política Monetaria redujo la tasa de referencia, que pasó de 6% a 5,75% y posteriormente a 5,50%, apoyado en menores presiones inflacionarias y expectativas ancladas en torno a la nueva meta.
En el sistema financiero, el crédito total registró un crecimiento interanual de 17,1% a marzo de 2026, impulsado tanto por préstamos en moneda nacional como extranjera. Los créditos a hogares crecieron 24,7%, mientras que los préstamos a empresas avanzaron 16,4%.
Los depósitos también mantuvieron una evolución positiva, con un crecimiento total de 18,5%, destacándose especialmente los depósitos en moneda extranjera.
Respecto a la calidad de la cartera, la morosidad se mantuvo estable en 2,5%, mientras que las previsiones cubren 117,5% de la cartera vencida, reflejando niveles adecuados de cobertura del riesgo crediticio.
El BCP también destacó que la rentabilidad y la solvencia del sistema financiero permanecen holgadas. El retorno sobre activos (ROA) se ubicó en 2,5%, mientras que el ratio de adecuación de capital (CAR) alcanzó 17,8%, muy por encima del mínimo regulatorio de 12%.
Además, las pruebas de tensión realizadas por la banca matriz concluyeron que el sistema financiero tiene capacidad suficiente para absorber escenarios extremos sin comprometer su solvencia.
En el plano internacional, el informe advirtió que la escalada del conflicto en Medio Oriente elevó los riesgos globales, impulsando los precios del petróleo y deteriorando las condiciones financieras internacionales, lo que llevó a los principales bancos centrales a adoptar una postura más cautelosa.