De acuerdo con el reporte, los agentes económicos proyectan una inflación de 3,5% tanto para el cierre de 2026 como para 2027, manteniéndose dentro de la meta establecida por el BCP. Esta previsión también se replica en los horizontes de 12 meses y de política monetaria (entre 18 y 24 meses), lo que refleja una fuerte anclaje de expectativas en torno a la estabilidad de precios.
A nivel mensual, se espera una inflación de 0,4% para marzo y de 0,3% para abril, evidenciando una dinámica contenida en el corto plazo.
En cuanto al tipo de cambio, el informe muestra una corrección a la baja respecto a estimaciones previas. Para marzo y abril de 2026, se proyecta un dólar en torno a G. 6.500, mientras que para el cierre del año se estima en G. 6.725 y en G. 6.900 para 2027. Estas cifras sugieren una relativa estabilidad cambiaria, aunque con una leve tendencia al alza en el mediano plazo.
Por el lado de la actividad económica, los agentes mantienen una visión positiva. El Producto Interno Bruto (PIB) crecería 4,2% en 2026 y 4,0% en 2027, consolidando un escenario de expansión sostenida de la economía paraguaya.
En materia de política monetaria, las expectativas indican que la tasa de interés de referencia (TPM) se mantendría en 5,50% en el corto plazo, con una trayectoria descendente hacia 5,25% al cierre de 2026 y 5,00% en 2027. Esto sugiere que el mercado anticipa un ciclo gradual de flexibilización monetaria en línea con la estabilidad inflacionaria.
El informe también destaca que Brasil continúa siendo el principal destino de exportaciones en el marco de integración regional, aunque se observa una creciente diversificación hacia otros mercados.
En conjunto, los resultados de la encuesta reflejan un escenario macroeconómico estable, con inflación controlada, crecimiento sostenido y expectativas bien ancladas. Este contexto fortalece la previsibilidad para la toma de decisiones de inversión y consolida el posicionamiento de Paraguay como una economía con fundamentos sólidos dentro de la región.