El resultado representa una nueva señal de cautela por parte de los hogares, en un contexto donde las expectativas económicas y la predisposición al consumo continúan mostrando signos de debilidad.
Uno de los componentes que más incidió en el resultado fue el Índice de Situación Económica (ISE), que mide la percepción de los encuestados sobre su situación económica actual y la del país. En mayo, este indicador alcanzó 27,04 puntos, registrando una caída de 2,29 puntos respecto a abril y una disminución de 12,75 puntos en comparación con mayo de 2025.
Los datos muestran que los consumidores perciben un escenario económico menos favorable que el observado un año atrás, lo que se traduce en una mayor prudencia al momento de tomar decisiones de gasto e inversión dentro del hogar.
Por su parte, el Índice de Expectativas Económicas (IEE), que evalúa las perspectivas para los próximos meses, se ubicó en 49,38 puntos. Aunque este componente se mantuvo por encima del ISE, también registró retrocesos tanto en términos mensuales como interanuales.
En comparación con abril, el indicador disminuyó 1,62 puntos, mientras que frente a mayo del año pasado la caída fue de 17,75 puntos, una diferencia significativa que evidencia un deterioro en la confianza respecto al futuro económico.
Los resultados sugieren que, aunque las expectativas siguen siendo más favorables que la evaluación de la situación presente, el optimismo de los consumidores se ha reducido de manera importante durante los últimos doce meses.
Menor predisposición al ahorro
Otro aspecto que llamó la atención en la medición de mayo fue la disminución en la predisposición al ahorro. Apenas el 11% de los encuestados manifestó que considera este un momento adecuado para ahorrar, una cifra que refleja una importante caída frente a períodos anteriores.
El resultado fue 4,5 puntos porcentuales inferior al registrado en abril y 14,75 puntos porcentuales menor al observado en mayo de 2025.
Esta reducción puede interpretarse como una señal de que una parte importante de los hogares enfrenta mayores restricciones presupuestarias o percibe menor capacidad para destinar recursos al ahorro, priorizando los gastos corrientes y las necesidades inmediatas.
También cae el interés por bienes durables
La encuesta del BCP también evaluó la predisposición de los consumidores para adquirir bienes durables, una variable que suele utilizarse como termómetro del nivel de confianza y de las decisiones de consumo de largo plazo.
Los resultados muestran que durante mayo se registraron reducciones mensuales en prácticamente todas las categorías analizadas. La única excepción fueron los electrodomésticos, cuya predisposición de compra se mantuvo sin variaciones respecto al mes anterior.
Sin embargo, al observar la comparación interanual, todas las categorías de bienes durables presentaron niveles inferiores a los registrados en mayo de 2025.
Este comportamiento sugiere que los consumidores continúan postergando decisiones de compra de mayor valor, una tendencia habitual en contextos donde predominan la incertidumbre económica y las expectativas menos favorables sobre los ingresos futuros.