La operación se concretó con las acciones de Banco Continental, cuyos títulos dejaron atrás el esquema físico tradicional para pasar a un sistema completamente electrónico mediante anotaciones en cuenta administradas por Cavapy. En términos simples, las acciones ya no existen en papeles o certificados físicos, sino como registros digitales dentro de la infraestructura del mercado de capitales.
Fueron 23,5 millones de acciones las que se desmaterializaron en el marco de este proceso, las cuales se encuentran en tenencia de 2.400 accionistas, con un valor contable de G. 100.000 cada una y alrededor de G. 320.000 de valor de mercado.
Este proceso forma parte del nuevo esquema de especialización de funciones implementado este año entre la Bolsa de Valores de Asunción y Cavapy. Mientras la BVA se enfoca exclusivamente en la negociación de títulos, Cavapy asume las tareas de registro, custodia, liquidación y anotación en cuenta de las operaciones bursátiles.
Para Rodrigo Rojas, gerente general de la Bolsa de Valores de Asunción, el impacto de este avance va mucho más allá de una cuestión tecnológica.
“Representa un hito importante por la cantidad de títulos que fueron desmaterializados y, sobre todo, por la activa participación que tiene este emisor dentro del movimiento del mercado de capitales”, explicó.
El principal cambio radica en que ahora los accionistas y potenciales inversionistas podrán operar dentro de un esquema 100% electrónico, eliminando procesos burocráticos y manuales que anteriormente podían demorar varios días.
“A partir de ahora, desde la terminal de una casa de bolsa, se puede dar la orden de vender o comprar acciones y todo se realiza de manera instantánea. Ya no existe ese proceso engorroso de mover papeles físicos”, había señalado previamente Hugo Cáceres, intendente de Regulación y Registros de la Superintendencia de Valores.
Más dinamismo para el mercado accionario
Uno de los puntos más relevantes detrás de este cambio es el potencial impacto sobre el mercado de renta variable, históricamente pequeño dentro de Paraguay.
Al cierre de mayo, cerca del 94% de todo lo negociado en bolsa correspondió a instrumentos de renta fija, unos G. 4,30 billones aproximadamente. Mientras tanto, las acciones representaron el 5% del volumen total negociado, equivalente a unos G. 232.408 millones.
“Lo que tradicionalmente mueve a las grandes bolsas del mundo son justamente los instrumentos de renta variable vinculados a acciones. Paraguay todavía tiene muchísimo potencial de crecimiento en ese segmento”, sostuvo.
La expectativa es que la desmaterialización facilite una mayor circulación de acciones dentro del mercado y aumente la profundidad de negociación, permitiendo incorporar más inversionistas tanto locales como internacionales.
“Al existir un flujo constante de títulos negociándose electrónicamente, se genera mayor dinamismo y también más oportunidades para inversionistas que quieran adquirir estos instrumentos”, indicó.
Además de agilizar las operaciones, el sistema electrónico también fortalece aspectos vinculados a la seguridad, la trazabilidad y la protección de los inversionistas.
Un mercado todavía con amplio margen de desarrollo
Desde la Bolsa reconocen que todavía son pocas las empresas que operan bajo este esquema de acciones electrónicas. Actualmente, la mayoría corresponde a entidades del sector financiero.
Sin embargo, el objetivo es que progresivamente más sociedades anónimas emisoras de capital abierto (Saeca) se sumen al sistema.
“Nosotros invitamos a todas las empresas a evaluar este paso porque no es un proceso complejo y representa muchísimos beneficios administrativos, operativos y de mercado”, señaló el gerente general de la BVA.
La expectativa es que este avance ayude a desarrollar más profundamente el mercado accionario paraguayo, un segmento que históricamente tuvo poca participación frente a los instrumentos de deuda.
Para el mercado de capitales local, la desmaterialización representa también una señal de modernización institucional en un momento en que Paraguay busca ganar mayor protagonismo financiero y atraer nuevos inversionistas.
“Creemos que este es un proceso que recién está comenzando y que puede ayudar muchísimo a incrementar el mercado de acciones dentro del país”, concluyó Rojas.