El resultado estuvo impulsado principalmente por el dinamismo de las exportaciones, que crecieron a un ritmo superior al de las importaciones. Entre enero y julio, las exportaciones totales alcanzaron US$ 12.133,7 millones, lo que significó un incremento interanual de 25,2%. Dentro de este total, las exportaciones registradas sumaron US$ 7.884,3 millones, las reexportaciones US$ 3.071,8 millones y las otras exportaciones US$ 1.177,6 millones.
La soja volvió a desempeñar un papel central. Las exportaciones del grano generaron US$ 2.648,6 millones, un 49% más que en igual periodo del año anterior, mientras que el volumen enviado aumentó 40,8%, hasta 6,83 millones de toneladas. Argentina concentró el 91,4% del valor exportado de soja.
En contraste, las exportaciones de carne bovina, excluidas las menudencias, disminuyeron 7,4% en valor, hasta US$ 1.120,5 millones, y retrocedieron 23,7% en volumen. Sin embargo, el precio promedio de exportación mejoró y pasó de US$ 5.691 por tonelada a US$ 6.910 por tonelada.
Argentina lidera entre los destinos
Argentina se mantuvo como principal destino de las exportaciones registradas, con US$ 3.279,3 millones y una participación de 41,6%, tras crecer 52,6% interanual. Brasil ocupó el segundo lugar, con US$ 1.995,1 millones y el 25,3% del total, mientras Chile quedó tercero, con US$ 503,8 millones.
Por el lado de las compras externas, las importaciones totales llegaron a US$ 11.454,6 millones, un 12,8% más. Las importaciones registradas ascendieron a US$ 11.230,3 millones, impulsadas principalmente por manufacturas industriales, vehículos, equipos informáticos y combustibles.
China continuó como principal proveedor del país, con US$ 4.078,5 millones y una participación de 36,3%, seguida de Brasil, con US$ 2.391,9 millones. Estados Unidos completó los tres principales orígenes, con ventas a Paraguay por US$ 722,6 millones.