Según Abel Samaniego, director creativo de Etna Café Bar, el concepto nació a partir de una serie de viajes realizados junto a un grupo de amigos, entre ellos Ever Portillo, también propietario del emprendimiento.
“Sicilia fue el lugar que más nos gustó y el que más calma nos transmitió. Todos coincidimos en que era un sitio ideal por su ritmo tranquilo y su esencia tradicional. De ahí surgió la idea de trasladar ese espíritu a Etna”, explicó.
En cuanto al nombre, Abel dijo que “Etna parte justamente del nombre del volcán Etna, que se encuentra en Sicilia. Nuestra frase es: un rincón de Sicilia en Asunción”.
La propuesta abrió oficialmente hace apenas un mes y desde entonces continúa ampliando su carta con nuevas creaciones inspiradas en la cocina italiana. Entre las especialidades ya disponibles figuran clásicos como cannoli y arancini, mientras que próximamente incorporarán nuevos platos típicos italianos.
Uno de los mayores diferenciales del local está en su carta de cafés y bebidas de autor, desarrollada en colaboración con Café Quinto y Ever Portillo.
“Ever es asesor de coctelería de los lugares más top de Asunción, ya sean hoteles o restaurantes. Entonces, es una fusión de conocimientos de coctelería. Le vemos a Etna como algo nuestro, como un lugar para crear. Por eso, justamente, de repente sacamos una serie de tres cafés, es decir, tres formas distintas de tomar café, inspiradas en Sicilia”, dijo.
“Somos un grupo de personas que hace su arte desde distintas disciplinas. Fusionamos conocimientos de gastronomía, cafetería y coctelería para experimentar constantemente”, resaltó Samaniego.
El resultado son bebidas que difícilmente puedan encontrarse en otras cafeterías del país. Una de las creaciones más llamativas es un cold brew inspirado en el Mediterráneo, que reemplaza el limón tradicional por limoncello y miel de abeja, acompañado de crema de cacao y vainilla, un sombrero de chocolate y un inesperado caviar de fernet.
“El caviar de fernet no estaba pensado para esa bebida. Ese día nos olvidamos de preparar otro ingrediente, usamos lo que teníamos disponible, la barista lo probó y nos encantó el resultado. Así quedó en la receta”, recordó.
Otra de las novedades incorpora cubos de gelatina molecular de café, soda y cordial de jengibre, mientras que una tercera propuesta caliente combina espresso, leche, crema chantilly, caramelo salado, esferas de café y ralladura de naranja.
“Queríamos salir un poco de lo tradicional. Obviamente tenemos los cafés clásicos que cualquier cafetería ofrece, pero también buscamos jugar con nuestra creatividad y ofrecer experiencias distintas”, afirmó.
Aunque la inspiración principal proviene de Italia, la carta mantiene un fuerte vínculo con la cocina paraguaya. Entre las opciones más solicitadas aparecen el mbejú tradicional, chipitas, bombitas de queso y desayunos completos, que conviven con focaccias italianas, croissants rellenos, ensaladas, arancini y tablas pensadas para compartir.
Según Samaniego, las focaccias se convirtieron rápidamente en uno de los productos estrella.
“Tenemos distintas variedades, con pistacho, prosciutto, opciones vegetarianas y otras elaboradas con productos de charcutería. Son las que más salen”, aseguró.
En el segmento dulce, el cannoli ocupa un lugar central con versiones de limón, pistacho y chocolate. También destacan la French Toast con frutas de estación y jalea artesanal.
“Queremos desarrollar una línea de tiramisús por temporada, incorporando distintos sabores según la época del año. La idea es que siempre haya algo nuevo para descubrir”, adelantó.
El concepto también está presente en el diseño del espacio. Ubicado a pocas cuadras del Distrito Perseverancia, Etna funciona en una antigua casa adaptada para recibir a los clientes tanto en espacios interiores como exteriores.
“Es una casita donde uno puede venir a conversar tranquilo. El barrio es muy silencioso y eso también forma parte de la experiencia”, señaló.
Uno de los aspectos que más satisfacción les generó fue la visita de turistas italianos y descendientes sicilianos.
“Muchísimos italianos y descendientes nos dijeron que sus abuelos eran sicilianos o que habían vivido allí. Tener la aprobación de ellos fue una señal de que estamos logrando transmitir lo que buscábamos”, expresó.