La nueva función, conocida internamente como Disc2Digital, todavía se encuentra en fase de pruebas dentro de la compañía. Su objetivo consiste en permitir que los propietarios de determinados juegos de Xbox One y Xbox Series X puedan asociar esos títulos a una licencia digital vinculada a su cuenta de Microsoft, conservando así el acceso al juego sin depender permanentemente del disco físico.
El proceso sería relativamente sencillo. El usuario insertaría un disco compatible en una consola con lector, instalaría el videojuego y el sistema registraría una autorización digital en su cuenta. Esa licencia permanecería ligada tanto al perfil del jugador como al disco original, lo que impediría generar copias digitales ilimitadas o compartir una misma licencia entre varias personas.
De acuerdo con los reportes, la función solo sería compatible con títulos de Xbox One y Xbox Series X, dejando fuera, al menos por ahora, los juegos de la Xbox original y de Xbox 360. Además, algunos discos podrían presentar incompatibilidades debido a diferencias en su fabricación, por lo que la herramienta no abarcaría necesariamente toda la biblioteca física existente.
El desarrollo de esta tecnología llega apenas un día después de que PlayStation anunciara que dejará de producir nuevos videojuegos en formato físico a partir de 2028, una decisión que confirmó el avance definitivo del mercado hacia la distribución digital. En ese contexto, la estrategia de Xbox busca ofrecer una alternativa que permita a los jugadores conservar el valor de sus colecciones mientras la industria abandona progresivamente los discos.
La iniciativa también alimenta las especulaciones sobre la próxima generación de consolas de Microsoft. Diversos informes sostienen que el proyecto conocido como Project Helix podría prescindir del lector de discos, por lo que una herramienta para digitalizar bibliotecas físicas facilitaría la transición de los usuarios sin obligarlos a comprar nuevamente los mismos videojuegos.
Otro aspecto relevante es que las licencias digitales obtenidas mediante este sistema funcionarían de manera similar a las adquiridas en la tienda oficial de Xbox. En los juegos compatibles, los usuarios incluso podrían acceder a funciones como Xbox Cloud Gaming o Xbox Play Anywhere, ampliando las posibilidades de uso más allá de la consola donde realizaron la conversión.
Aunque Microsoft todavía no anunció oficialmente la fecha de lanzamiento de esta función, su desarrollo refleja el cambio de rumbo que atraviesa la industria. El soporte físico pierde protagonismo frente a la comodidad de las bibliotecas digitales, mientras fabricantes y jugadores buscan fórmulas para preservar el acceso a los videojuegos adquiridos durante años.