Y sí, parecemos disco rayado hablando de la Albirroja, pero hay canciones que nos calan fuerte. La marcha de la Albirroja es una de ellas. Desde los años 70 nos acompaña en todos nuestros momentos de ilusión, cuando el país entero se viste de tricolor.
Hoy, cuando Paraguay vuelve a ilusionarse con un Mundial, la obra creada por el músico paraguayo Lorenzo Álvarez, con letra del maestro Ángel Peralta Arellano, cobra una vigencia especial. Algo particular que tiene este año es que, además de volver a pisar la escena internacional del deporte después de 16 años, el maestro Álvarez habría cumplido 100 años el próximo 10 de agosto.
Para Luis Álvarez, director de la Orquesta Nacional de Música Popular e hijo del compositor, el legado de su padre va mucho más allá de una obra musical. Se trata de una pieza que dejó de pertenecer a su creador para convertirse en patrimonio emocional de los paraguayos.
"Una vez le dije a mi papá: 'Vos ya no morís más', porque hiciste un tema que el pueblo adoptó como suyo. Cuando una canción entra en el corazón de la gente, deja de ser del compositor y pasa a ser de todos", recordó.
Entre anécdotas y recuerdos de su padre, Luis confesó que durante años discutió con él sobre el origen de la canción, ya que estaba convencido de que había sido compuesta para el torneo Juventud de América, disputado en la década del 70.
“Desde los 8 años estoy de la mano de él, transitando el camino de la música. Estudié violín, no con él, sino con otros maestros. En el año 71 ingresé a APA como funcionario y me acuerdo que discutía con él. Al propio autor le discutía que el himno lo hizo para el torneo Juventud de América, lo que ahora es la Sub 22, porque yo fui a la cancha. Y el año pasado hicimos un homenaje a Lorenzo, al estilo Lorenzo. Me fui a APA a buscar los registros y ahí me di cuenta de que él hizo el tema en 1968”.
Según relató, la canción fue creada algunos años antes de alcanzar la popularidad masiva que la convertiría en un símbolo deportivo nacional. El torneo simplemente le dio la exposición necesaria para llegar a miles de personas.
“Ahí comenzó a sonar todos los días y la gente empezó a escucharla. Desde entonces quedó instalada como la marcha de la Albirroja”, señaló.
Entre las numerosas anécdotas que Lorenzo Álvarez compartió con su hijo existe una que explica cómo nació una de las canciones más populares del deporte paraguayo. Según Luis Álvarez, la iniciativa surgió luego de una conversación entre el entonces presidente de la República, Alfredo Stroessner, y Ángel Peralta Arellano, quien además de ser el autor de la letra se desempeñaba como presidente de Autores Paraguayos Asociados (APA).
"Mi papá contaba que Stroessner preguntó por qué la selección paraguaya no tenía una marcha propia. Ángel Peralta lo llamó y le dijo que necesitaban una canción para la Albirroja. Entonces él respondió que haría la música mientras Ángel escribiría la letra", relató.
La composición avanzó rápidamente. Poco después fue grabada junto con la Orquesta del Ministerio de Defensa y comenzó un recorrido que terminaría convirtiéndola en una de las melodías más reconocidas del país.
Más de cinco décadas después de su creación, la marcha continúa sonando en estadios, celebraciones deportivas y reuniones familiares. Para Luis Álvarez, gran parte de esa permanencia se explica por su sencillez melódica y su capacidad de generar identificación inmediata.
“Musicalmente es una obra muy bien construida. Es fácil de aprender, tiene fuerza, emoción y todos los atributos necesarios para permanecer en la memoria colectiva”, afirmó.
En 2021, cuando se cumplieron 50 años de su popularización, Luis Álvarez lideró una nueva versión de la marcha junto a Tierra Adentro, Néstor Ló, Kike Pedersen y Édgar Camarasa. La intención fue acercar la obra a nuevas generaciones sin alterar su esencia.
“No quisimos cambiarle el espíritu. Mantuvimos la misma fuerza de la marcha original, pero la grabamos con sonidos e intérpretes actuales para que siguiera conectando con el público de hoy”, explicó.
El regreso de Paraguay a una Copa Mundial después de 16 años volvió a colocar a la música futbolera en el centro de la escena. Para Luis Álvarez, este fenómeno demuestra que cada generación encuentra nuevas formas de expresar su pasión por la selección.
“Hoy aparecen nuevas versiones, nuevos estilos y nuevas canciones. Algunos la hacen en formato marcha, otros en cumbia o con sonidos más modernos. Cada época tiene su manera de sentir y expresar la emoción”.