La profesional señaló que se estima que entre el 20% y el 30% de la población presenta algún tipo de alergia, mientras que las proyecciones de la Organización Mundial de Alergias indican que para el año 2050 la mitad de la población mundial podría desarrollar alguna condición alérgica. “Las alergias con mayor prevalencia en el país son las respiratorias, principalmente la rinitis”, explicó.
Entre las consultas más frecuentes, Alcaraz mencionó que la rinitis alérgica ocupa uno de los primeros lugares, especialmente en adolescentes, donde algunos estudios registran una prevalencia cercana al 40%. También destacó el asma como otra enfermedad frecuente, con una estimación aproximada del 20% de afectados, además de cuadros como dermatitis atópica, alergias alimentarias, urticaria y reacciones a medicamentos.
La especialista detalló que, dentro de las alergias respiratorias, el principal desencadenante suele ser el ácaro del polvo doméstico. “Muchas personas dicen que tienen alergia al polvo de la casa, pero en realidad muchas veces se trata de la reacción al ácaro que vive en ese ambiente”, indicó. También mencionó como alérgenos frecuentes el epitelio de animales como perros y gatos, la humedad asociada a hongos y, en menor medida, algunos pólenes.
Respecto a la aparición de alergias en niños, la doctora explicó que existe una predisposición genética que puede influir en el desarrollo de estas enfermedades. “Las alergias son más prevalentes en los niños, sobre todo las respiratorias, y muchas veces pueden mejorar con la edad, aunque también pueden reaparecer en la adultez”, afirmó.
Alcaraz señaló que las alergias pueden manifestarse en diferentes etapas de la vida. Mientras que en los niños son más comunes las alergias alimentarias relacionadas con la leche, el huevo o el trigo, en los adultos pueden aparecer con mayor frecuencia reacciones a alimentos como frutos secos y mariscos. Además, explicó que algunas condiciones, como la dermatitis atópica, pueden mejorar con el tiempo, aunque no siempre desaparecen completamente.
La automedicación representa uno de los principales riesgos para quienes presentan síntomas alérgicos, según la especialista. “Primero hay que identificar que realmente sea una alergia y no otra enfermedad. Se necesita un buen diagnóstico para saber qué alérgenos evitar y mejorar la calidad de vida del paciente”, sostuvo.
La médica también alertó sobre el uso prolongado de algunos medicamentos sin supervisión, como ciertos descongestivos nasales, que pueden empeorar la rinitis alérgica cuando se utilizan durante mucho tiempo. En ese sentido, recomendó seguir tratamientos indicados por profesionales para ajustar las dosis, evaluar resultados y aplicar otras medidas de prevención ambiental.
Sobre los mitos alrededor de las alergias, Alcaraz aclaró que no todas tienen una cura definitiva. “Hay alergias que se curan, como algunas alergias alimentarias en niños, pero la mayoría se controlan y pueden tener períodos de remisión”, aclaró. Como ejemplo, mencionó el asma, que puede desaparecer durante años y luego volver a presentar síntomas en determinadas circunstancias.
Finalmente, la especialista instó a la población a no acostumbrarse a vivir con síntomas constantes como congestión nasal, estornudos frecuentes o dificultades respiratorias. “Los pacientes no deben normalizar su alergia. No tienen que pensar que vivir con la nariz tapada todos los días o necesitar un inhalador constantemente es algo normal”, remarcó. Además, recomendó consultar a tiempo, evitar la automedicación, conocer los factores desencadenantes y mantener las vacunas al día, especialmente en pacientes asmáticos.