La entidad celebró, junto a productores integrados de la cadena de Pollos Amanecer, vinculada a Granjeros Campo 9, el avance de un modelo que combina inversión productiva, sostenibilidad y articulación público-privada. Durante el evento, el banco reconoció a los primeros beneficiarios del financiamiento con la entrega de plaquetas conmemorativas, marcando un hito dentro de este esquema de apoyo al agro.
Arturo Cáceres, gerente de Banca Pymes de Banco Atlas, explicó en entrevista con Infonegocios que este proyecto representa una apuesta concreta por acompañar a sectores con alto potencial de crecimiento. “Son financiamientos de largo plazo, con condiciones realmente favorables para el productor, algo que no es muy frecuente en el mercado”, afirmó.
El esquema fue diseñado en conjunto con la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD), a través del producto de Inversiones Verdes, lo que permitió estructurar créditos adaptados a la dinámica del negocio avícola. Además, cuenta con el respaldo del Fondo de Garantía del Paraguay (FOGAPY), facilitando el acceso al financiamiento para productores integrados.
Según Cáceres, el banco comenzó a trabajar en este producto hace entre seis y siete meses, tomando como base herramientas de financiamiento sostenible ya disponibles en el mercado. “Encontramos un nicho ideal para aplicar este instrumento en el rubro avícola, que hoy está en plena expansión y requiere un acompañamiento financiero adecuado”, señaló.
Los resultados iniciales ya son visibles. Tras una primera etapa de ajustes en la estructuración de los créditos, desde finales de 2025 se registró un aumento en las aprobaciones y desembolsos. “A partir de noviembre y diciembre empezaron a ingresar varios casos, con desembolsos estructurados a largo plazo. La valoración es muy positiva para el banco”, indicó.
El modelo financiado apunta a la construcción de galpones de engorde avícola, infraestructura clave para escalar la producción y mejorar la eficiencia en la cadena de valor. Este tipo de inversiones permite transformar proteína vegetal en proteína animal, un proceso cada vez más demandado a nivel global y que posiciona a Paraguay como un actor relevante en la producción de alimentos.
Desde la AFD destacaron que este tipo de proyectos no solo mejora la productividad, sino que también incorpora tecnología que permite mayor eficiencia energética y competitividad internacional. Se trata, además, de una iniciativa considerada emblemática dentro de la línea de inversiones verdes por su impacto económico y ambiental.
En términos de proyección, Banco Atlas estima alcanzar al menos a 25 productores dentro de este esquema en el corto y mediano plazo, solo en el marco del proyecto vinculado a JBS y Granjeros Campo 9. No obstante, el objetivo es ampliar el alcance a otros emprendimientos del sector agropecuario.
“El desafío de la banca nacional es acompañar con plazos y condiciones acordes a la producción. Hay muchas inversiones ya realizadas y otras en puerta que van a necesitar financiamiento”, sostuvo Cáceres.
La apuesta del banco se enmarca en una visión más amplia de desarrollo productivo, donde el financiamiento especializado se convierte en una herramienta clave para fortalecer cadenas de valor y dinamizar economías regionales.
Innovar 2026, considerado uno de los principales espacios del agronegocio en Paraguay, sirvió como plataforma ideal para visibilizar este tipo de iniciativas. “Es un lugar donde se respira producción y trabajo; por eso elegimos este espacio para reconocer a los productores”, concluyó el ejecutivo.
Con este tipo de esquemas, el sistema financiero comienza a adaptarse a las necesidades específicas del agro, en un contexto donde la inversión en tecnología, sostenibilidad y eficiencia marcará el ritmo de crecimiento del sector en los próximos años.