Según explicó, el Tratado de Santa Cruz de la Sierra, firmado en 1992, establece lineamientos generales para el funcionamiento de la hidrovía, pero no define un esquema técnico detallado sobre las tareas de dragado, mantenimiento y gestión de los canales de navegación. En la práctica, cada país impulsa sus propias iniciativas y ejecuta obras según sus necesidades y prioridades.
"Hoy no existe un plan maestro técnico que diga exactamente cómo se va a dragar y mantener navegable el río. Cada país presenta sus iniciativas y va realizando las obras, pero no hay una decisión única", afirmó Gunther.
Desde Cafym trabajan en una propuesta que busca introducir un modelo más dinámico para la gestión de la vía fluvial. El dirigente explicó que el río Paraguay presenta características muy distintas a otros cursos de agua de la región debido a su alta variabilidad. Los niveles cambian constantemente durante el año y se forman decenas de pasos críticos que modifican las necesidades de mantenimiento.
"El río Paraguay es muy fluctuante. Hay más de 60 pasos críticos que se van formando a lo largo del año y muchos de ellos cambian de comportamiento según las condiciones de cada temporada. Es un río que sedimenta mucho y modifica constantemente su morfología", señaló.
Esa realidad lleva al gremio a cuestionar la posibilidad de impulsar una concesión de 30 años sin contar antes con información técnica suficiente. Gunther recordó que los trabajos permanentes de dragado recién comenzaron a desarrollarse de forma sostenida desde 2021, por lo que todavía existe una experiencia limitada para proyectar el comportamiento de la vía navegable en las próximas décadas.
"Venimos con apenas cinco años de experiencia de mantenimiento continuo. Falta mucha más información para elaborar un pliego que contemple adecuadamente la variabilidad del río durante los próximos 30 años. Hoy no estamos preparados para eso", sostuvo.
Para avanzar en la construcción de un modelo sostenible, Cafym adoptó como referencia las normativas de la Asociación Mundial para la Infraestructura del Transporte Acuático (PIANC), organismo internacional especializado en vías navegables. La entidad se incorporó como miembro de la organización el año pasado con el objetivo de acceder a estudios, publicaciones y estándares utilizados en distintas regiones del mundo.
Entre los documentos que analiza el gremio figura la guía técnica PIANC 141, enfocada específicamente en el diseño y mantenimiento de canales de navegación interior. La normativa reúne experiencias aplicadas en Europa, Estados Unidos y China, e incluye criterios para la gestión de canales, zonas de cruce de convoyes, amarraderos y otros aspectos operativos de las hidrovías.
"Queremos combinar esas mejores prácticas internacionales con información histórica del río Paraguay, estudios morfológicos, datos sobre consumo de agua, agricultura, ganadería y crecimiento poblacional. Todo eso debe integrarse para construir un modelo sostenible para los próximos 30 años", explicó Gunther.
El presidente de Cafym remarcó que cualquier futura concesión debe ofrecer beneficios concretos para los usuarios, con costos transparentes y una mejora real en seguridad, eficiencia y competitividad logística. "Tenemos que plantear algo serio, técnicamente sustentado, con un costo razonable y transparente, que realmente genere valor para quienes utilizan la hidrovía y para la carga que mueve la economía paraguaya", concluyó.