Ibáñez presidió la Cámara de Comercio Paraguayo Americana (Amcham) y ahora busca generar un espacio que permita a los inversores contar con herramientas técnicas y un canal de diálogo con el Estado para desarrollar proyectos de largo plazo.
Uno de los inversores que ya apostó por el país es el grupo chileno Petrohue Real Estate, que desde 2020 desarrolla emprendimientos inmobiliarios en territorio paraguayo, siendo su principal apuesta el megaproyecto Highlands - Lagoon Lifestyle, un desarrollo integral que combina viviendas, torres de departamentos, amenities, un hotel y un centro comercial.
El CEO de Petrohue en Paraguay, Diego Verón, destacó que la compañía lleva aproximadamente siete años invirtiendo en el país, inicialmente con proyectos de menor escala y luego con desarrollos más ambiciosos. “Nuestra lógica es invertir con horizonte de largo plazo, generar empleo formal y trabajar de manera coordinada con las instituciones para que los proyectos se desarrollen dentro del marco normativo y con impacto positivo en las comunidades donde se emplazan”, explicó Verón.
El ejecutivo resaltó que Paraguay ofrece condiciones macroeconómicas y regulatorias atractivas para la inversión de largo plazo. “La estabilidad, la apertura al capital extranjero y un proceso institucional que ha llevado al país a consolidar su grado de inversión son factores clave”, señaló. En ese sentido, subrayó la importancia de un trabajo armónico entre el sector público y privado.
“Cuando ese diálogo técnico e institucional funciona, los proyectos pueden pasar de la etapa de idea a la ejecución real, generando empleo, infraestructura y desarrollo local”, afirmó. La inversión proyectada para Highlands supera los US$ 100 millones y se ejecutará en un plazo de cinco a ocho años, lo que requiere una coordinación constante con autoridades y comunidades.
Sobre la iniciativa de crear una Cámara de Inversores Extranjeros, Verón considera que “toda instancia que contribuya a fortalecer el diálogo institucional y técnico entre el Estado y los inversores puede ser positiva, siempre que tenga un enfoque constructivo”. Aclaró que estos espacios no deben sustituir los canales formales, sino facilitar el intercambio entre múltiples actores: autoridades nacionales, gobiernos locales, entes reguladores y el sector privado.
Consultado sobre los beneficios de una organización de este tipo, el CEO de Petrohue enfatizó que se podría ganar previsibilidad y eficiencia en la ejecución de proyectos. “Cuando existe un canal institucional de diálogo técnico entre el sector público y los inversores, se reducen los tiempos de incertidumbre y se facilita que las inversiones se materialicen en obras concretas”, afirmó.
Para un país que busca consolidarse como destino de inversión y que alcanzó el grado de inversión, es fundamental una relación fluida y profesional entre autoridades e inversores. “Ese trabajo conjunto permite transformar proyectos en realidades que generan empleo, infraestructura y desarrollo económico sostenible”, sostuvo Verón.
La experiencia de Petrohue en Paraguay refleja el potencial que tiene el país para atraer capitales extranjeros, siempre que exista un entorno de confianza y reglas claras. La eventual creación de la cámara coordinada por Maricel Ibáñez apunta justamente a fortalecer ese entorno, brindando a los inversores asesoramiento de calidad y una voz organizada para dialogar con el Estado.