Cristina Goralewski: liderazgo forestal con visión estratégica
Al frente del Instituto Forestal Nacional (Infona), la Ing. Cristina Goralewski asumió una responsabilidad histórica. Ser mujer y liderar una institución clave en la gestión sostenible de los recursos naturales implica, “una doble responsabilidad” ya que se trata de dirigir con visión técnica y estratégica un espacio tradicionalmente liderado por hombres, y al mismo tiempo abrir caminos para que más mujeres participen en la toma de decisiones. “Cuando una mujer lidera, amplía las posibilidades de otras mujeres de liderar”, afirma.
Su llegada a la presidencia del Infona a los 27 años marcó un antes y un después, fue la primera mujer y la persona más joven en ocupar el cargo. Según relató, uno de los principales desafíos fue “generar confianza: confianza en una mujer joven, en sus decisiones y en su capacidad de conducir una institución estratégica para el país”.
Goralewski sostuvo que su mayor motivación ha sido transformar la mirada sobre el sector forestal, dejar de verlo únicamente como recurso y entenderlo como una oportunidad estratégica para el desarrollo económico, la generación de empleo y la mitigación del cambio climático.
A las jóvenes paraguayas les deja un mensaje, que este es un momento histórico. “No hay límites para lo que pueden lograr. La ciencia, el ambiente y el desarrollo sostenible necesitan más mujeres, más investigadoras, más técnicas, más lideresas comprometidas con el futuro del Paraguay”.
Agustina Benítez: juventud y acción climática
Para la Ing. Agustina Benítez, ingeniera ambiental y fundadora de la Red de Jóvenes por la Acción Climática, liderar un movimiento ambiental es, ante todo, “un compromiso con mi generación”. En un país vulnerable al cambio climático, la juventud —que representa una parte importante de la población— no puede quedarse al margen. “Liderar un movimiento ambiental implica transformar la preocupación en propuestas y la indignación en incidencia”, sostuvo.
Aunque el sector técnico está históricamente dominado por hombres, destacó la presencia de mujeres referentes que abrieron camino. Parafraseando su experiencia, señaló que la mujer paraguaya combina determinación y sensibilidad, ocupando roles estratégicos sin renunciar a su identidad ni a su capacidad de coordinar, decidir y sostener procesos.
Para Benítez, el liderazgo femenino aporta una mirada integral: “La sostenibilidad no se trata solo de infraestructura o tecnología, sino de personas, de equidad, de justicia climática”. Cuando más mujeres ocupan espacios de decisión, las soluciones tienden a ser “más inclusivas y sostenibles en el largo plazo”.
A las jóvenes les recordó que no subestimen su capacidad de generar impacto: el liderazgo puede empezar en lo local, en lo cotidiano, y desde ahí proyectarse hacia cualquier parte.
Andrea Sosa: activismo y educación
La Ing. Andrea Sosa decidió estudiar ingeniería ambiental luego de cuestionarse, desde muy joven, la deforestación en Paraguay. Un documental sobre el Amazonas en 2014 fue el punto de inflexión que la llevó a comprender que la crisis ambiental estaba profundamente ligada a los patrones de consumo.
“Entendí que no basta con saber, lo importante es qué hacemos con ese conocimiento”, explicó. Por eso eligió no solo ejercer como profesional, sino también impulsar la educación y la difusión ambiental, trabajando en comunidades, proyectos de reciclaje y espacios internacionales.
Para Sosa, uno de los mayores desafíos ambientales del país es la desinformación. “Sin ambiente sano, no hay desarrollo posible”, enfatizó. Desde su rol, busca traducir temas complejos a formatos accesibles y utilizar la comunicación digital como herramienta para fomentar pensamiento crítico y participación ciudadana.
En cuanto a la participación femenina, consideró que ver mujeres liderando proyectos cambia la percepción de lo posible. La oportunidad, explicó, está en fortalecer la formación académica, generar redes de mentoría y abrir espacios reales de decisión. El ambiente necesita mujeres no solo participando, sino influyendo estructuralmente en el rumbo del desarrollo del país.
Su mensaje a las jóvenes fue: “Que se preparen. Que estudien, que investiguen, que cuestionen”. El cambio comienza en la comunidad, en la universidad, en el barrio.
Adriana Alderete: del territorio local a la acción regional
Adriana Alderete, ingeniera y consultora ambiental, decidió dedicarse a proyectos de cambio climático porque sintió la necesidad de “pasar del discurso a la acción”. Tras trabajar en proyectos locales y comprender los desafíos reales del territorio, sumó formación técnica que le permitió integrarse a Deuman, consultora especializada en sostenibilidad y cambio climático con alcance regional.
Desde esa experiencia, aprendió que “no existen soluciones universales”. Su rol consiste en actuar como puente entre marcos estratégicos internacionales y la realidad paraguaya, adaptando propuestas para que sean viables y duraderas.
Uno de los proyectos que destaca fue el acompañamiento a ecoposadas turísticas rurales, promoviendo energías renovables y agricultura ecológica. Además de reducir impactos ambientales, la iniciativa mejoró ingresos y fortaleció la autosuficiencia comunitaria mediante un sello verde que incentivó la competitividad en turismo sostenible.
Como mujer en un ámbito técnico aún masculinizado, reconoció que abrirse espacio y hacerse escuchar fue un desafío constante. Sin embargo, aprendió que la preparación, la coherencia técnica y la construcción de redes entre mujeres marcan la diferencia.
A las jóvenes paraguayas les dijo: “Que se animen, incluso cuando duden. Desde Paraguay se puede aportar muchísimo al mundo y generar cambios reales”.
Un liderazgo que transforma
Estas cuatro historias demuestran que la sostenibilidad en Paraguay no es solo una agenda técnica, sino también una agenda de liderazgo femenino. Desde la gestión pública hasta la acción comunitaria y la consultoría internacional, estas mujeres están redefiniendo el desarrollo, demostrando que cuando una mujer ocupa espacios de decisión, no solo avanza ella, sino también avanza el país.