Convirtió el mosaico en un negocio: hoy enseña el oficio, realiza murales y crea piezas a medida

(Por NL) Todo comenzó como una pasión hace 12 años y, a la fecha, se convirtió en un emprendimiento que reúne a muchas personas, literalmente, alrededor del mosaico. Daniela Vega lleva una década enseñando esta técnica en su taller, donde además realiza trabajos personalizados, vende insumos especializados y desarrolla murales de gran formato para instituciones y empresas.

Su formación fue con profesores de Argentina y México, experiencia que luego trasladó a su propio espacio de enseñanza. Desde hace diez años recibe a alumnos interesados en aprender desde cero una disciplina que requiere creatividad, paciencia y precisión.

“La idea es que la gente se escape un poquitito de su rutina, porque el mosaico es muy sanador”, comentó Daniela a InfoNegocios. Con el paso del tiempo, ese objetivo fue dando origen a una comunidad donde muchas alumnas terminaron formando amistades que perduran hasta hoy. Algunas incluso la acompañan desde que abrió el taller.

La propuesta incluye dos modalidades. Por un lado, cursos mensuales con una clase semanal de tres horas, cuyo costo es de G. 350.000, mientras que los materiales se adquieren por separado. También organiza seminarios intensivos los sábados, con una duración de seis horas y materiales incluidos, cuyo precio varía según el proyecto elegido.

Además de enseñar, Daniela trabaja sobre pedidos personalizados. Entre las piezas más solicitadas aparecen mesas revestidas en mosaico, espejos decorativos, cuadros con imágenes sacras y diferentes objetos creados de acuerdo con la paleta de colores y el estilo que busca cada cliente.

El emprendimiento también desarrolló obras de mayor escala. Uno de sus trabajos más recientes fue un mural instalado en el Parque de la Salud del IPS, mientras que anteriormente participó en proyectos para otras instituciones. En estas intervenciones también capacita a personas sin experiencia para que aprendan todo el proceso de construcción e instalación del mural.

Otro aspecto que fue creciendo con los años es la comercialización de materiales específicos para quienes practican este arte. En el taller vende azulejos, herramientas especializadas, bases para mesas, cuadros, mandalas y otros soportes difíciles de conseguir en el mercado local.

Una de las características que Daniela más destaca del mosaico es que ninguna obra puede repetirse exactamente igual. Cada pieza se corta a mano y puede realizarse utilizando azulejos, vidrio, espejos e incluso vajillas recicladas, lo que permite crear diseños completamente personalizados.

Aunque recibe alumnos de distintas edades, la mayoría tiene más de 40 años. Según explicó, son personas que vuelven a disponer de tiempo para ellas mismas y encuentran en el taller un espacio para concentrarse, desarrollar la motricidad fina y disfrutar de una actividad completamente distinta a la rutina diaria.

“Acá viene gente con muchos temas personales y realmente es un lugar donde encontramos un punto de paz, de ausentarte un poco de tu realidad y trabajar inmersa en este mundo del mosaico”, concluyó la emprendedora.

Paraguay y Australia: una pulseada ganada en la balanza comercial y con creciente interés en inversión, agro y tecnología

(Por MV) Paraguay y Australia se cruzarán por primera vez en una Copa del Mundo, pero el partido no solo se juega en la cancha. El encuentro también abre una ventana para observar una relación comercial todavía pequeña en números, pero con señales de crecimiento. Desde la Cámara de Comercio Paraguayo Australiana destacan que cada vez más australianos consultan sobre Paraguay como destino para invertir, hacer negocios e incluso radicarse, con especial interés en sectores como el inmobiliario, la ganadería, la agricultura y la tecnología aplicada al campo.