Crisis en Bolivia: Cómo nos afecta en los proyectos bilaterales (sus pérdidas superan los US$ 500 millones)

Más allá de los proyectos bilaterales, el impacto económico inmediato de la crisis ya se hace sentir. Según estimaciones del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), los bloqueos de carreteras que afectan especialmente al occidente del país han provocado pérdidas que superan los US$ 500 millones, con un impacto directo en exportadores, transportistas y operadores turísticos.

La crisis política que atraviesa Bolivia amenaza con paralizar aún más la agenda de obras de infraestructura que el país andino y Paraguay venían impulsando. Desde el Gobierno boliviano llaman a la tranquilidad, aunque hasta el momento el presidente Santiago Peña se sumó a todos los comunicados conjuntos para repudiar las movilizaciones por considerarlas “desestabilizadoras” de la institucionalidad.

A pesar de este contexto, el Corredor Bioceánico podría continuar su desarrollo debido a que Bolivia finalmente no integra esta alianza para unir el Pacífico con el Atlántico. No obstante, la atención se centra en el ya bastante postergado Corredor Ferroviario Bioceánico, un antiguo anhelo de ambos países que prevé una línea férrea de unos 500 kilómetros entre Roboré (Bolivia) y Puerto Carmelo Peralta (Paraguay), un proyecto que conectaría a Bolivia con otros tramos importantes para el comercio y cuya viabilidad se vuelve más incierta si la inestabilidad política se agudiza.

Otro punto crítico es el acuerdo energético entre la ANDE y la Empresa Nacional de Electricidad de Bolivia, firmado el año pasado, pero aún en etapa incipiente. Este acuerdo pretende la integración mediante la construcción de una línea de transmisión entre Loma Plata (Paraguay) y Yaguacua (Bolivia). El presidente de la ANDE, Félix Sosa, confirmó que el acuerdo permanece en estudio y que desde la firma no volvieron a reunirse las partes.

Cabe resaltar que el actual gobierno boliviano cuenta con mayor afinidad con Santiago Peña, pero aún no pudo desarrollar plenamente su agenda de relaciones exteriores, aunque el presidente boliviano participó en la comitiva firmante del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea en Asunción. Sosa agregó que está fijada una reunión con las nuevas autoridades eléctricas de Bolivia para la próxima semana, aunque todavía existen dudas sobre lo que ocurrirá en el país andino.

Por su parte, el expresidente de la ANDE, Pedro Ferreira, sostuvo que desde hace años los bolivianos quieren convertir su gas en electricidad. “Ellos tienen un problema parecido a Paraguay. Saben que no les quieren pagar lo suficiente por el gas que producen, así como a nosotros no nos quieren pagar el precio de mercado por la electricidad”, subrayó.

Más allá de los proyectos bilaterales, el impacto económico inmediato de la crisis ya se hace sentir. Según estimaciones del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), los bloqueos de carreteras que afectan especialmente al occidente del país han provocado pérdidas que superan los US$ 500 millones, con un impacto directo en exportadores, transportistas y operadores turísticos.

La Cámara Nacional de Comercio de Bolivia calculó pérdidas diarias del orden de los US$ 50 millones, mientras que sectores empresariales advierten que el daño a la imagen internacional del país tardará meses en revertirse.



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