De 70 a 2.200 gallinas: La Ponedora consolida un negocio de huevos camperos sin jaulas

(Por SR) En plena pandemia, cuando la incertidumbre marcaba el pulso de la economía y muchas actividades quedaban en pausa, una familia paraguaya decidió mirar al campo como una oportunidad. Así nació La Ponedora, un emprendimiento avícola ubicado en el departamento de San Pedro que hoy consolida un modelo de producción de huevos camperos, sin jaulas y con salida comercial asegurada en el mercado urbano.

El origen del proyecto estuvo atravesado por el contexto sanitario y el encierro. “Fue una idea un poco loca de parte de mi papá, porque estábamos todos encerrados y él dijo: ‘yo no doy más, tengo que irme al campo’”, recordó en entrevista con InfoNegocios Jazmín Candia, propietaria del emprendimiento. A partir de esa decisión, la familia comenzó a experimentar con una pequeña granja, adquiriendo inicialmente 70 gallinas como prueba piloto.

Con el tiempo, aquella experiencia tomó forma de negocio. “Empezamos de verdad hace dos años, ya con la marca La Ponedora, con 200 gallinas, que fue nuestro modelo inicial”, explicó Candia. Desde entonces, el crecimiento fue gradual pero sostenido: primero se incorporaron 1.000 aves y, actualmente, la granja cuenta con unas 2.200 gallinas en total.

El proyecto es llevado adelante por Candia, ingeniera de profesión, junto a su socio técnico, el ingeniero Javier Marella. Ambos coinciden en que el camino no fue sencillo. “Es un negocio muy sacrificado, de trabajo diario, y hay que asumir ese desafío con mucha responsabilidad”, señaló la emprendedora, al describir una actividad que no admite pausas.

Del total de aves, unas 1.200 se encuentran hoy en plena etapa productiva, mientras que las restantes corresponden a pollitas adquiridas recientemente, que comenzarán a poner durante este año. Con ese plantel activo, La Ponedora alcanza una producción diaria de entre 28 y 30 maples de huevos. “Treinta maples diarios es bastante, pero es sacrificado. Un huevo que se pierde es un peso que se va”, resumió Candia.

La granja se desarrolla en un predio de dos hectáreas y media, superficie que hoy resulta adecuada para la escala actual del emprendimiento. “Yo creo que todavía podemos crecer un poco más, pero hoy estamos cómodos con esta cantidad”, comentó, al referirse a las posibilidades de expansión futura.

Uno de los ejes centrales del proyecto es el sistema productivo. Las gallinas, de la línea H&N Brown, provenientes de Brasil, se crían libres de jaulas, con acceso al exterior y espacio suficiente para moverse. “Nosotros queremos animales libres, sin jaulas, con una alimentación más natural. El respeto a los animales es la base de lo que hacemos”, enfatizó Candia.

La alimentación combina balanceado con pasturas naturales, además de cortes de diferentes variedades forrajeras. “Creemos que la calidad del huevo es distinta cuando la gallina come pasto y no está enjaulada, y eso es lo que queremos mostrar”, sostiene.

En cuanto a la comercialización, toda la producción se vende en formato maple, con destino a hogares, restaurantes, shoppings y comercios especializados de Asunción y el área metropolitana. “Gracias a Dios estamos cubriendo toda la producción”, destaca la propietaria, confirmando que el mercado responde al producto.

El emprendimiento se apoya casi exclusivamente en mano de obra familiar. Entre cuatro y cinco personas participan de las tareas diarias, con un rol clave del padre de Jazmín, quien permanece en el campo. “Hoy mi viejo es nuestro mentor, él está ahí día a día, mientras nosotros nos ocupamos más de la logística y las ventas”, explica.

De cara a este año, el objetivo está claro. “Queremos fortalecer nuestra producción y que la gente empiece a conocer la diferencia que existe entre el huevo campero y el industrial”, afirma Candia. Con una historia familiar detrás, huevos sin jaulas y un mercado firme, La Ponedora se posiciona como un ejemplo de cómo una crisis puede transformarse en un proyecto productivo con futuro.

Financiamiento a medida: estimulan industrias con alto potencial y proyección internacional

En un momento en que el país busca dar el salto de la producción primaria a la industrialización, el Viceministerio de Industria y la banca pública dieron un paso concreto hacia ese objetivo. El viceministro Javier Viveros se reunió con representantes de la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD) y del Banco Nacional de Fomento (BNF) para analizar herramientas financieras a medida para el sector industrial. Dominica Zavala, miembro del directorio de la AFD, detalló los instrumentos disponibles y los desafíos que enfrenta la banca de desarrollo para profundizar su alcance en sectores de alto potencial como el avícola, porcino y de agroalimentos. 

Empresa brasileña invertirá US$ 50 millones en Caaguazú y apunta a completar un eslabón clave de la cadena avícola

(Por SR) La industria avícola paraguaya suma un nuevo jugador con la empresa brasileña Pluma, que prevé instalarse en Yhú, departamento de Caaguazú, con un proyecto orientado a la producción de huevos fértiles y pollitos carniceros, un eslabón que hoy todavía depende en buena medida de la importación y que resulta clave para fortalecer la integración productiva del sector. Según informó el Ministerio de Industria y Comercio (MIC), la inversión proyectada ronda los US$ 50 millones y generaría unos 200 empleos directos.