La historia, como muchas de las mejores historias emprendedoras, empezó de manera inesperada.
“Inició como un pasatiempo en realidad, porque a mí me gusta mucho el consumo de este producto en particular, que es el chocolate”, recordó Gloria. Lo que comenzó como un hobby pronto se volvió algo más serio cuando decidió preparar chocolates para el cumpleaños de su hijo.
Ese momento fue clave. Los invitados quedaron fascinados con los productos y comenzaron a preguntarle si también hacía pedidos para eventos. Así llegó el primer encargo formal: una mesa de chocolates para una fiesta de 15 años.
Desde entonces, el proyecto empezó a tomar forma.
Durante un tiempo, Gloria mantuvo el emprendimiento como una actividad paralela a su trabajo en la administración pública. Pero en 2022 decidió dar un paso más y explorar el mundo comercial de manera más estructurada.
“Fue en el 2022 cuando con una amiga decidimos trabajar en alianza y tuvimos una tienda en un shopping conocido aquí en la ciudad de Asunción”, contó. En ese espacio compartido participaron varios emprendedores del rubro chocolatero, lo que le permitió ganar visibilidad y experiencia en el mercado.
Con el paso del tiempo, el emprendimiento siguió evolucionando hasta consolidarse bajo una nueva marca.
“Hoy por hoy puedo decir que este negocio nació en el mes de octubre del año pasado, donde ya hice el registro de marca y cambié el nombre, que lleva mi nombre ahora mismo, que es Gloria Parodi Chocolat”.
Actualmente el proyecto funciona como un negocio familiar integrado por tres personas y mantiene un enfoque completamente artesanal. Los productos se elaboran bajo pedido, garantizando frescura y atención personalizada.
“Son productos 100% artesanales, recién elaborados. No es un producto que estamos teniendo con tiempo ya preparado, sino que son productos elaborados en el momento”, explica.
El catálogo es amplio y va mucho más allá de los clásicos bombones. Incluye brownies especiales, pavés de diferentes sabores, postres temáticos y detalles personalizados para ocasiones especiales.
Entre los favoritos del público están los “brownies experience”, así como el pavé tradicional, el pavé de chocolate y el lemon pavé. Además, el emprendimiento se especializa en detalles personalizados y mesas dulces para eventos como bodas, aniversarios o cumpleaños.
Una de las características que distingue a Gloria Parodi Chocolat es la flexibilidad en los pedidos. En lugar de ofrecer combos cerrados, el equipo diseña cada propuesta según el presupuesto y la idea del cliente.
“Nosotros nos adaptamos a lo que el cliente exija. Por ejemplo, alguien puede decir que quiere un detalle para su pareja por aniversario y tiene un presupuesto determinado, entonces armamos algo acorde a eso”.
Los productos pueden encontrarse desde G. 4.000, lo que permite crear combinaciones accesibles o propuestas más elaboradas para eventos grandes.
La mayoría de los pedidos se realizan con 48 horas de anticipación, aunque las mesas dulces o eventos grandes suelen planificarse con meses de anticipación.
El emprendimiento opera desde el barrio Recoleta, en la zona de Villa Morra, con opción de retiro o delivery. También realizan envíos al interior del país, siempre que las condiciones de temperatura permitan preservar la calidad del chocolate.
Más allá del crecimiento del negocio, Gloria tiene claro cuál es el corazón de su marca.
“Somos una empresa que nos gusta hacer que las pequeñas cosas sean inolvidables. Nuestro ingrediente principal es la calidad y el amor que le ponemos a todo lo que preparamos”.
Porque en Gloria Parodi Chocolat, cada bombón no es solo un dulce: es una forma de celebrar los momentos que merecen ser recordados.