El estudio estima que el mercado alcanzará US$ 540.380 millones en 2034, con una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 19,23% entre 2026 y 2034, impulsada por el aumento de la demanda de experiencias enfocadas en el bienestar físico y mental.
El crecimiento responde, principalmente, al cambio en los hábitos de consumo. El autocuidado dejó de ser considerado un lujo para convertirse en una prioridad para un número cada vez mayor de consumidores, especialmente entre las generaciones más jóvenes. La búsqueda de espacios que promuevan el equilibrio entre cuerpo y mente, la reducción del estrés y la mejora de la calidad de vida se convirtió en uno de los principales motores de la industria.
En este contexto, los spas evolucionaron más allá de los tratamientos tradicionales. Los establecimientos de lujo incorporan actualmente prácticas integrales que combinan medicina convencional con terapias alternativas, ofreciendo experiencias que incluyen aromaterapia, crioterapia, hidroterapia, terapia de sonido y tratamientos con tecnología LED, entre otras propuestas orientadas al bienestar.
El informe también destaca un cambio en el perfil del consumidor. Cada vez más hombres recurren a servicios de spa para tratamientos de cuidado de la piel, desintoxicación, hidratación facial, manicura, pedicura e incluso procedimientos estéticos como el bótox. Este crecimiento, acompañado por la apertura de centros especializados en atención masculina, amplía el alcance de una industria que históricamente estuvo orientada al público femenino.
Europa continúa liderando el mercado mundial. En 2025 concentró el 36,51% de participación global, registrando ingresos por US$ 41.850 millones, cifra que aumentará hasta US$ 48.460 millones en 2026, consolidando a la región como el principal referente del sector.
Las grandes cadenas hoteleras también aceleran sus inversiones para responder a esta tendencia. Empresas como Hyatt Hotel Corporation, Four Seasons Hotels Group, Siam Wellness Group y Hilton continúan expandiendo su presencia en mercados estratégicos de Estados Unidos, Asia, Europa y Medio Oriente. Como parte de esa estrategia, Four Seasons reabrió en mayo de 2024 su spa en Washington D. C. completamente renovado, incorporando salas de tratamiento de última generación, espacios exclusivos para masajes en pareja, un salón mixto y una piscina cubierta modernizada.