La jornada fue coordinada por Redes Chaco junto al Comité, en el marco del proyecto Impacto Verde, iniciativa financiada por la Unión Europea e implementada por un consorcio de seis organizaciones del capítulo argentino de la plataforma.
El objetivo de las Semanas del Gran Chaco Americano es posicionar al bioma dentro de la agenda UE–América Latina, conectando la política pública europea con experiencias concretas del territorio chaqueño en Argentina, Bolivia, Paraguay y Brasil.
Paraguay: el acuerdo UE–Mercosur y el desafío de la deforestación
Desde Paraguay, la agenda cobró especial relevancia en torno al Acuerdo Mercosur–Unión Europea y su potencial para fortalecer estándares ambientales y trazabilidad en las cadenas productivas del Gran Chaco.
El Chaco paraguayo es una de las regiones con mayor presión por cambio de uso del suelo en Sudamérica, por lo que los compromisos vinculados a sostenibilidad, debida diligencia y comercio responsable adquieren una dimensión estratégica.
En este sentido, Mariana Franco, secretaria ejecutiva de Redes Chaco – Capítulo Paraguay, afirmó: “El posicionamiento del bioma Gran Chaco Americano en la agenda global es una tarea impostergable. Es uno de los territorios más relevantes para la resiliencia climática, la conservación de la biodiversidad y el impulso de sistemas productivos sostenibles”.
Franco subrayó además que la agenda climática no puede desligarse del liderazgo territorial: “Este esfuerzo no puede separarse del rol central que desempeñan las mujeres como actoras de la agenda climática, liderando procesos comunitarios, innovaciones productivas y estrategias de adaptación que fortalecen la cohesión social”.
En este mismo marco, durante el panel moderado por Liliana Paniagua, secretaria ejecutiva de Redes Chaco – Capítulo Argentina, se abordó cómo las sequías, olas de calor, incendios, inundaciones y la degradación de los ecosistemas están influyendo en la movilidad humana en el Gran Chaco Americano.
Liliana Paniagua destacó la importancia de que Europa escuche al territorio, “El Gran Chaco Americano no es solo un reservorio de biodiversidad. Es un territorio vivo que también ofrece soluciones concretas para la transición verde y la resiliencia climática. Agradecemos a la Unión Europea por abrir este espacio de diálogo y poner el foco en nuestras oportunidades y valores ambientales y culturales”.
Por otra parte Paniagua, en su rol de secretaria ejecutiva, presentó la plataforma multiactor Redes Chaco de 300 organizaciones de Bolivia, Argentina, Paraguay y Brasil, como un espacio clave para la articulación entre sociedad civil, sector privado y gobiernos en la construcción de políticas públicas regionales de largo plazo
El objetivo de las semanas del Gran Chaco Americano y de este evento es posicionar al Gran Chaco Americano dentro de la agenda UE–América Latina, conectando la política pública europea con experiencias concretas del territorio chaqueño.
El diálogo se estructuró en tres paneles temáticos:
1) Acuerdo UE–Mercosur: beneficios para las personas y los territorios:
El primer panel analizó cómo el Acuerdo puede generar beneficios tangibles para las economías locales, promoviendo comercio e inversión con protección ambiental y bienestar comunitario a lo largo de las cadenas de valor UE–América Latina.
En este contexto, Alejandro Brown, presentó el libro “Argentina Sustentable. El Norte Grande”, en el marco de Impacto Verde, subrayó el rol estratégico de esta región::
“El Norte Grande representa aproximadamente el 30% del territorio argentino, pero allí ocurre el 90% de la expansión agropecuaria del país. El futuro de la Argentina está profundamente ligado a cómo desarrollamos esta región: puede ser una gran oportunidad o un cinturón de plomo. Ese es el gran dilema”.
2) Minerales para la transición ecológica: Diligencia debida y abastecimiento responsable en el contexto de la Estrategia de Inversión Global Gateway
El segundo debate abordó los impactos de la Debida Diligencia en Sostenibilidad Corporativa (CSDDD) y del Reglamento de la UE sobre las cadenas de suministro de minerales críticos y su incidencia en el norte argentino. Se destacó que estos marcos pueden aportar mayor previsibilidad para la inversión, fortalecer estándares laborales y ambientales y consolidar una licencia social de operación de largo plazo.
Participaron representantes del CESE, de la Comisión Europea (DG INTPA), de Naciones Unidas (OHCHR), del Banco Europeo de Inversión, del sector minero y una representación indígena del Gran Chaco Americano.
3) Migración inducida por el clima: preparación y adaptación
Participaron miembros del CESE, especialistas en migración internacional, representantes de DG CLIMA y el presidente y fundador de la Asociación Franciscana Pata Pila, Diego Bustamante.
En su intervención, Diego Bustamante puso el acento en la dimensión humana y territorial de la crisis climática:
“Cuando compartimos, cocinas, nos sentamos en el piso y estamos ahí tanto la sociedad civil, la cooperación y los gobiernos poniendo el cuerpo y el corazón, es cuando realmente cambiamos las cosas”.
Bustamante advirtió además sobre la fragilidad del sistema tras las emergencias:
“Cuando llega la sequía o el desastre, la ayuda aparece. Pero cuando el agua vuelve y la emergencia parece superada, el territorio queda herido. El desafío es sostener la reconstrucción. La recuperación ecológica y social necesita continuidad y compromiso a largo plazo”.
Durante la jornada, John Comer, presidente del Comité de Seguimiento para América Latina del CESE, felicitó a Redes Chaco por su capacidad de articulación territorial y por acercar una agenda concreta, basada en evidencia y experiencias locales, al debate birregional.
Además de los paneles, el evento incluyó una exposición fotográfica dedicada al Norte Grande de Argentina con su corazón en el Gran Chaco Americano, disponible del 23 al 26 de febrero en el CESE y la experiencia inmersiva “Gran Chaco Americano 360°”, que permitió explorar paisajes y culturas del bioma mediante realidad virtual.