Desde el Consorcio Prointec (conformado por las firmas Prosul, Inexa e Intec), responsable del diseño y la consultoría de la megaobra, destacaron que el sistema posicionará al puente como el primero de Latinoamérica con este nivel de monitoreo permanente, además de convertirlo en el primer puente inteligente y con Gemelo Digital del Paraguay.
“Desde la consultoría proyectamos y trajimos a Paraguay tecnología que no existía. Empujamos a la industria con proyectos de primer mundo que antes se creían imposibles en nuestro país”, afirmó Julio Mendoza, directivo del consorcio. Según explicó, el sistema permitirá realizar mantenimiento preventivo incluso a distancia, optimizando tiempos de respuesta y reduciendo costos operativos.
La ingeniera Juliana Duarte explicó que el monitoreo funcionará mediante sensores instalados estratégicamente en distintos sectores de la estructura. Acelerómetros, inclinómetros, extensómetros y estaciones meteorológicas analizarán constantemente variables como la inclinación de los pilonos, los movimientos del tablero y la tensión de los tirantes.
“Este puente va a estar prácticamente escaneado permanentemente”, señaló Duarte. La especialista detalló que el sistema emitirá alertas automáticas cuando detecte comportamientos fuera de los parámetros normales. A partir de esas señales, técnicos especializados podrán intervenir de manera rápida y precisa en el punto exacto donde se origine la anomalía.
La ingeniera comparó los pilonos principales del puente con edificios de más de 40 pisos debido a sus 142 metros de altura. Explicó que los sensores medirán permanentemente cómo responde la estructura ante las cargas reales de circulación y las condiciones climáticas, generando información clave para anticipar desgastes o posibles inconvenientes.
“Si el sistema detecta que un tirante específico presenta una alerta, los especialistas irán directamente a ese punto sin necesidad de inspeccionar toda la estructura”, indicó Duarte. La profesional sostuvo que esta tecnología permitirá reducir costos de operación, acelerar intervenciones y mejorar la eficiencia del mantenimiento.
Mendoza también destacó que el proyecto no solo apuntó al aspecto técnico, sino también al valor simbólico y turístico de la obra. “No solo trabajamos en el diseño estructural del puente, sino también en el estético, porque con el tiempo será un hito y un atractivo turístico de la zona”, expresó.
Además de incorporar tecnología inédita en la región, el puente formará parte del Corredor Bioceánico, considerado uno de los proyectos de integración más importantes de Sudamérica. La infraestructura conectará rutas estratégicas entre los océanos Atlántico y Pacífico y fortalecerá el comercio regional.
“Este puente será un legado para las generaciones venideras y formará parte del corredor más importante de Sudamérica”, afirmó Mendoza. El directivo aseguró que el proyecto abrirá las puertas para que futuras obras de infraestructura en Paraguay adopten tecnologías similares y eleven los estándares de ingeniería a nivel nacional.