“En una estrategia comercial la clave está en lograr el equilibrio entre ambición de crecimiento a corto plazo y sostenibilidad futura”

(Por NL) Transformar una empresa no empieza con una inversión millonaria ni con la última tecnología, sino con las personas. Esa es la visión de Henry Lobo, CEO de Adium Clúster Paraguay y Bolivia, la farmacéutica con presencia en 18 países que hoy se posiciona entre las principales compañías de prescripción de América Latina.

Henry Lobo, CEO de Adium Clúster Paraguay y Bolivia

En esta edición de InfoCEO, comparte por qué la cultura, el talento y el aprendizaje continuo son la verdadera ventaja competitiva de cualquier organización, además de su mirada sobre el liderazgo, la inteligencia artificial y los próximos desafíos de la compañía.

¿Cuál fue el primer desafío que encontró al convertirse en CEO? 
El principal desafío fue liderar una profunda transformación estructural y cultural. No se trataba de enfocarse en el desempeño pasado o en justificaciones históricas, el argumento central era la necesidad ineludible de un perfil diferente en nuestros equipos para impulsar la transformación cultural que la organización requería. Esto nos llevó a renovar nuestro go-to-market, implementar un intenso proceso de capacitación para el reforzamiento de habilidades y, simultáneamente, renovar nuestro portafolio hacia un entorno de mayor innovación.

¿Qué es fundamental para liderar un equipo? 
Es indispensable generar un entorno de seguridad psicológica. Este ambiente permite mantener un equilibrio sano entre la ambición de crecimiento impulsada por la innovación y la capacidad de aprender de nuestros errores, utilizándolos como sustrato para refinar nuestras estrategias. Un equipo rinde al máximo y se atreve a ser disruptivo cuando sabe que tiene el respaldo para proponer, equivocarse rápido y corregir con agilidad.

¿Qué es lo primordial para mantener a un equipo motivado? 
Lo primordial es conectarlos con un propósito trascendente. En nuestro caso, nos une un sueño en común: mejorar la calidad de vida de las personas. Cuando las personas sienten un verdadero crecimiento continuo, satisfacción laboral y saben que su trabajo diario impacta positivamente en el bienestar de la sociedad, el compromiso fluye de forma natural. La motivación se sostiene cuando hay expectativas claras, oportunidades de desarrollo constante y un equipo unido en un ambiente de excelencia.

¿Cuál es la filosofía de trabajo que le gustaría transmitir? 

La base es un propósito compartido y una identidad que nos una frente a los desafíos. Es vital entender nuestras fortalezas y áreas de oportunidad para recorrer juntos un camino de mejoramiento continuo. Creo firmemente en desarrollar un liderazgo de altísimo impacto, donde la "velocidad de aprendizaje" sea nuestro verdadero motor. Busco que cada miembro asuma un rol de líder formador, que potencie a su gente. Al final del día, defenderé que la cultura y el talento son siempre la principal ventaja competitiva de una organización.

¿Cuál debe ser el enfoque en una estrategia comercial y qué se debe evitar? 

La clave es construir una estrategia basada en el aprendizaje continuo y profundamente arraigada en la cultura organizacional. La mirada a largo plazo es esencial; el verdadero diferenciador es lograr ese equilibrio entre la ambición de crecimiento a corto plazo y la sostenibilidad futura. Se debe evitar a toda costa la visión cortoplacista y puramente transaccional. Sin conexiones reales ni coherencia, las relaciones con los clientes y stakeholders se vuelven frágiles y efímeras. Paraguay hoy es un país lleno de oportunidades; el crecimiento está ahí, y la búsqueda de eficiencias a través de planes de desarrollo conjuntos y modelos colaborativos es nuestra mayor ventaja.

¿Qué momento de su vida marcó un aprendizaje importante en su carrera? 

Han sido muchos, pero la migración es sin duda uno de los grandes cimientos de mi identidad profesional. Trabajar y adaptarme en mercados como Venezuela, Perú, Uruguay y Paraguay te enriquece culturalmente, te hace más versátil y te enseña a desaprender y reaprender todos los días. Otro hito fue liderar la transformación de una empresa ya exitosa, logrando conformar un gran equipo que triplicó nuestro tamaño en seis años y medio. Finalmente, la experiencia más desafiante y forjadora ha sido liderar la clusterización de Paraguay y Bolivia. Transformar la estructura y crear dinámicas de trabajo regionales en medio de la compleja coyuntura del país vecino requirió enorme resiliencia. Hemos capitalizado muchas eficiencias, pero estoy convencido de que lo mejor en este proceso integrador aún está por venir.

¿Cuál considera que es su mayor fortaleza y debilidad? 

Es difícil autoevaluarse, pero mi gran fortaleza actual —que quizás no tenía hace diez años— es la capacidad de comunicar ideas y generar una visión conjunta con los equipos. Liderar desde la colaboración y construir plataformas para generar oportunidades de desarrollo para otros es mi principal motor. Como punto ciego o "debilidad", suelo tener una flexibilidad mental extrema; entiendo que todo es dinámico y que el pensamiento estático nos estanca, por lo que constantemente estoy desafiando el statu quo de mis equipos. Soy consciente de que, para las personas que valoran profundamente la estabilidad, este ritmo de cambio continuo puede ser un reto exigente de manejar.

¿Con qué tecnología se lleva mejor y cuál le da pelea? 

Me llevo excepcionalmente bien con la Inteligencia Artificial; hoy funciona literalmente como mi segundo cerebro para estructurar proyectos y potenciar la agilidad analítica. En cuanto a lo que "me da pelea", creo que el reto no está en una tecnología en particular, sino en el desafío humano y cultural de integrar a gran escala estas disrupciones —como la propia IA o los ecosistemas de omnichannel— en el día a día y en las dinámicas comerciales de equipos que deben transitar desde un paradigma más tradicional.

Un libro o podcast que todo ejecutivo debería leer o escuchar 

En libros, Leading Change de John Kotter ofrece una estructura sin desperdicios para liderar en organizaciones complejas que atraviesan grandes transformaciones. En plataformas digitales, disfruto mucho el rigor del contenido de Cleo Abram en su canal Huge If True. En formato podcast, recomiendo ampliamente La bitácora de Leandro Torciano y Futuro en construcción de Santiago Bilinkis; ambos abren perspectivas invaluables sobre la disrupción que se avecina.

¿Cómo describiría la situación actual de su rubro? 

A nivel global, la industria enfrenta una paradoja: vivimos la mayor aceleración científica de la historia —impulsada por fenómenos como los GLP-1 y la precisión biológica de los ADCs—, pero bajo una presión financiera y de suministro sin precedentes. La innovación avanza más rápido que la capacidad de pago de los sistemas de salud. Hoy, el liderazgo ya no radica solo en descubrir la próxima molécula, sino en la capacidad de escalar la manufactura biológica, gestionar fusiones estratégicas ante el vencimiento de patentes y reinventar nuestros modelos de negocio. En Paraguay, frente a los compromisos financieros del ecosistema de salud, esta disrupción nos exige impulsar una transformación cultural en la gestión de los recursos. La estrategia es abandonar la simple compra transaccional de cajas y evolucionar hacia alianzas de riesgo compartido. Al atar nuestra inversión a resultados clínicos medibles, optimizamos el presupuesto sanitario, aseguramos la eficiencia y garantizamos de forma sostenible que el paciente acceda a la medicina adecuada en el momento oportuno.

¿Cómo se relaciona con la IA y cómo cree que impactará en su rubro? 

Integro la Inteligencia Artificial en mi rutina como una herramienta práctica para estructurar proyectos e impulsar la transformación en los equipos. Desde una postura realista, la IA no viene a reemplazar nuestro criterio ejecutivo, pero sí está reescribiendo la velocidad de la industria. En estudios clínicos, comprime años de desarrollo en meses gracias al modelado predictivo. Estratégicamente, disrumpe los modelos comerciales: nos permite anticipar escenarios y optimizar el acceso en lugar de basarnos solo en análisis históricos. Además, transforma el entrenamiento de nuestra fuerza de ventas mediante simuladores personalizados, elevando su rol a una consultoría científica de alto impacto. En definitiva, es un habilitador tecnológico que nos exige adaptarnos para acercar la innovación al paciente de manera ágil y eficiente.

Para quienes aún no conocen la compañía en profundidad, ¿cómo definiría hoy a Adium y cuál es su propuesta de valor dentro del sector farmacéutico? 

Adium es una compañía con más de medio siglo de trayectoria, consolidada hoy en el Top 5 regional del mercado de prescripción en América Latina. Somos una plataforma estratégica y un puente científico que articula innovación global con alta capacidad productiva y comercial local en 18 países. Nuestra propuesta de valor radica en un robusto portafolio de más de 180 productos y en nuestras sólidas alianzas de representación con empresas biotecnológicas y farmacéuticas líderes a nivel mundial. Esto nos permite acercar tratamientos de punta en áreas críticas como oncología, hematología y neurociencias, operando siempre bajo los más altos estándares internacionales.

Adium viene impulsando una nueva identidad corporativa. ¿Qué hay detrás de este proceso de rebranding y qué mensaje busca transmitir la compañía con esta evolución? 

Detrás de esta evolución está el firme concepto de seguir "Evolucionando Juntos". Buscamos transmitir que el crecimiento verdaderamente extraordinario no solo se plasma en indicadores financieros, sino que emana de la energía, la pasión y el propósito compartido de las personas que conforman nuestra organización. La nueva identidad proyecta una cultura vibrante, enfocada en la innovación con sentido humano, y envía un mensaje de madurez, competitividad y unidad hacia un objetivo inalterable: mejorar la calidad de vida de millones de personas en Latinoamérica.

¿Cómo ha evolucionado Adium en los últimos años y cuáles considera que fueron los hitos más importantes en ese recorrido? 

Hemos pasado de tener liderazgos puntuales a sostener uno de los mayores ritmos de crecimiento de toda la industria en la región. Entre nuestros grandes hitos se encuentra la ampliación histórica de nuestra red industrial. Particularmente en Paraguay, acabamos de inaugurar una expansión de nuestra planta con una inversión de más de 60 millones de dólares, integrando tecnología farmacéutica mundial. Esto elevará nuestra capacidad productiva a 100 millones de unidades anuales, consolidando a la operación local no solo como líder comercial, sino como un pilar fundamental de exportación estratégica hacia todo el continente.

La compañía tiene presencia en distintos mercados de la región. ¿Qué oportunidades observa para seguir expandiendo el alcance de Adium y acercar sus soluciones a más pacientes? 

Vemos oportunidades enormes en capturar los "White Spaces" y potenciar áreas de crecimiento acelerado como el ámbito institucional, inmunología, cardiometabolismo y el pipeline de terapias innovadoras. Con más de 40 proyectos en nuestro portafolio de desarrollo y un agresivo esquema de nuevos lanzamientos, tenemos el ecosistema listo para fortalecer segmentos clave. Además, la coyuntura demanda que América Latina fortalezca su autonomía sanitaria y escala de producción local, un espacio donde nuestras instalaciones de vanguardia nos otorgan una enorme ventaja estratégica para atender ágilmente a los pacientes.

Mirando los próximos años, ¿cuáles son las principales metas y desafíos que se plantea Adium como organización?

Nuestro desafío central está definido por asegurar un crecimiento que no solo esté por encima del mercado, sino que sea inherentemente rentable, previsible y sostenible a largo plazo. Para lograrlo, nuestras metas consisten en elevar y estandarizar cinco capacidades organizacionales fundamentales: excelencia en segmentación comercial, dominio del área médica, transformación digital mediante enfoques omnichannel, robustecer nuestras alianzas en el mercado de acceso institucional y blindar cada operación con los más altos niveles de compliance ético. Todo esto sostenido sobre la base de equipos profundamente comprometidos. 

Argentina hizo la épica en Atlanta y en la previa las marcas armaron la fiesta (la sede que bajó el precio de la cerveza)

(Por Luciano Aimar desde Estados Unidos) Mediodía de locura en Atlanta de la mano de la Selección Argentina. El equipo dió vuelta un 2-0 en el final y se metió avanzó de ronda. Antes de que esto suceda, hicimos el recorrido por el Fan Zone del Mercedes-Benz Stadium, donde las marcas oficiales de la Copa del Mundo, hicieron su tarea. Leé los detalles.

Inversión argentina se diversifica: del real estate pasa a la hotelería y mira con interés a Itapúa y Alto Paraná para desembarco de capital

(Por MV) Argentina es el principal destino de las exportaciones paraguayas y uno de los socios que más peso gana en la agenda de inversiones, radicación empresarial y nuevos negocios. Con envíos que representan el 42% del total exportado, saldos de inversión directa por US$ 559 millones y un creciente interés de empresarios argentinos por instalarse en el país, la relación bilateral atraviesa una etapa de mayor profundidad y diversificación.

Senangus, la cruza entre Angus y Senepol que soporta el calor y busca consolidarse entre productores

(Por SR) Mientras la ganadería local busca producir más carne sin perder eficiencia en un escenario de altas temperaturas, una raza desarrollada específicamente para las condiciones del país vuelve a ganar protagonismo. Se trata del Senangus, resultado del cruzamiento entre Angus y Senepol, que este año regresará a la Expo Paraguay con un programa de expansión que ya reúne unas 150 hembras puras de pedigrí y apuesta a consolidarse como una alternativa para los productores que buscan combinar calidad de carne, adaptación al calor y mayor productividad.